Opinar de la vida de los demás siempre es fácil, desde fuera todo se ve con más claridad y con cero miedos. Claro que también que puede que los de fuera no te conozcan tan bien…
Llevo muchísimos años trabajando en la misma empresa. Y en todos estos años, siempre me ha encantado mi trabajo pero he odiado a la gente; mi jefe y un compañero.
Mi jefe es el ser más odioso que hay sobre la faz de la tierra. Hay que vivirlo para creerlo, pero es tan tonto que no sé cómo sigue vivo.
No sabe hacer nada, lo único que sabe hacer son funciones básicas que aprendes de pequeño. Por poneros un ejemplo (que no es el peor pero sí grave para un empresario) es que no sabe encender un ordenador. Tampoco es buena persona, ni educado ni leches; nos habla con desprecio. Vamos, un insoportable de toda la vida.
Luego está mi compañero, un niño mimado que nunca viene a trabajar pero el jefe no lo hecha porque dice que lo necesita para otras cosas (arregla cosas y así él no le paga a otra persona). Actualmente lleva desde noviembre sin venir a trabajar.
Mi jefe sufre porque las chicas que estamos en la oficina no le hacemos caso. Mi compañera aun engancha a discutir con él, pero yo no pierdo el tiempo, «sí» «ajá» «vale» y lo ignoro. No me desgasto porque si él dice que he dejado la oficina sin cerrar, aunque le ponga el vídeo y mis compis le digan que estaba cerrada con llave, da igual, es su voluntad.
No me cuadra mucho a verlo, pero cuando lo tengo que aguantar voy bastante disociada. Lo odio, es cierto, me amargo solo de pensar en que lo tengo que ver, me cambia la cara que doy miedo. Pero qué le voy a hacer.
Aparte, mi sueldo es una miseria. Pero yo lo veo que «más vale pájaro en mano que ciento volando». Me paga las facturas y me da estabilidad. ¿Qué me da ganas de plantar muchas veces? Sí. Pero no creo que sea una buena idea dejar un trabajo estable.
Pero esto solo creo yo. Y continuamente me «animan» a salir de esta mierda. Pero esta mierda no es tan mierda, me permite vivir en mi casa y tener fines de semana libres.
Todos saben que tengo muchísimo miedo de cambiar y no ser apta para el trabajo o de estar en paro largas temporadas. Por eso están pico y pala para ayudarme. Dicen que el trabajo me mina de tal manera que no acabaré bien, que es mejor que me vaya ahora que con 40 tacos y cosas así.
Yo ya no sé si es que estoy paralizada o es que estoy actuando bien, pero yo lo que veo es que me podré jubilar aquí. Tengo muchas compañeras que dejaron el trabajo y están de autónomas trabajando meses sí meses no, moviéndose por toda la comunidad y sin tener días libres ni nada. A mí eso no me parece vida.
¿Qué opináis?
