No creo pedir tanto, solo un hombre con quien estar y que me acepte como soy. Pero como no, como a muchas de las chicas, el género masculino me ha decepcionado.
Desde ese amigo quien, por solo no dar el brazo a torcer cuando se tiene, termina mandándote a tomar por Arcoíris (como le digo a una amiga para no sonar tan borde), hasta aquel lío de una noche que te hecha de malas maneras por no tener las piernas o las partes nobles rasuradas “como un mujer debería”, (si, aunque estemos en pleno siglo veintiuno y el día 8 de marzo sigamos luchando para tener igualdad y reivindicar nuestros derechos, hay gente que te suelta eso) o que te menosprecian por pesar más de lo deberías o no estás tan delgada como dictan las normas. Hasta ese hombre que te mira a ti o a tu amiga con cara de “ven para aquí, cariño, que yo te hago de todo”, al andar por la calle.

Sinceramente lo he hablado, casi más veces de las puedo recordar, con una amiga y no hemos llegado a una conclusión concreta. Solo me da la sensación de que encontrar a alguien que esté dispuesto a aceptar que no tiene a un jarrón de decoración, sino que tiene a una mujer que tiene el derecho opinar y expresarse cuando quiera.
Me acuerda una conversación con un ligue, que como es obvio no término bien, en que me decía, tal cual, que se había montado unas expectativas (el mismo reconoció, derivadas de los estándares sociales) que yo no cumplí. Lo que igual me lleva a preguntarme si hay oportunidad en encontrar a alguien si se rompen o si más no, no se cumplen esos estándares.
Que seguro que más de una chica, fijo ha encontrado a ese hombre, ¿pero cuantos hay dispuestos a no dejarse influenciarse por los estándares? O si más no, cuántos de ellos buscan algo serio y no un revolcón de una noche.
Yo solo buscaba a ese alguien con quien pudiera hacer todo, como una pareja. Desde pasar los domingos tarde-noche viendo películas en Netflix o en la televisión, con quien puedes estar jugando a los videojuegos, con quien sales de fiesta o simplemente estar tumbados en la cama leyendo o hablando, hasta aquel con quien puedes hacer “lo peor de lo peor” en la cama.
Es simplemente sentir que realmente tienes a alguien por ti, que te desea, te quiere, te respete y te acepta como eres. Y por quien tu sientas lo mismo.
Porque, aunque antes de nada tienes que quererte, respetarte, y aceptarte a ti misma, nunca está de más, incluso, creo que es bueno y bonito, tener a otra persona que también lo haga.