Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Me acabo de sentar en una terraza a tomar un café, y lo primero que escucho decir a un grupo de mujeres es que «no le caen bien los niños»… siguen hablando, la que dice que no le gustan los niños va vestida como si fuera al Congreso de los Diputados, tacón de aguja y vestido negro para tomar algo en un bar de un polígono, además lleva en su regazo un bichón maltés súper kuki, extremadamente adorable y achuchable… no parece tener otra cosa que hacer sino posar como si fuera Carmen Lomana.
Están poniendo a los niños como demonios… y yo estoy asustada.
Estoy asustada porque cada vez escucho a más gente expresar malestar ante la presencia de niños en cualquier lugar…
Y lo puedo entender solo en el caso de que esos niños se porten mal, aunque eso dice más de sus padres que de ellos mismos.
Yo soy madre y me puedo ir bien tranquila con mi hija de cuatro años a tomar algo a una terraza y charlar de sus cositas.
Ella se «sienta» (más bien se arrodilla) en una silla para poder llegar bien a la mesa, se toma su consumición y juega con algo que lleve ella o esté en la mesa, no grita ni arma escándalo alguno porque sabe que si se baja de la silla y se acerca a otras mesas, nos vamos inmediatamente.
Los padres de los niños de su clase, tres cuartos de lo mismo.
Siempre hay uno/a o dos que hace de «pastor» para que no se revuelva el ganado, ya que juntos se transforman en una manada de cabras locas.
Eso cuando nos juntamos, que ahora con el buen tiempo será más a menudo.
He estado en terrazas con niños sin ser madre y me alegraba verles… y mira que he sido camarera, sé lo insufrible que es si vienen con niños y les dejan hacer lo que les da la gana, correr por el comedor y lo que se les ocurra.
Pero repito, NO ES COSA DE LOS NIÑOS.
Dar por sentado que si hay niños en un sitio te van a molestar, es de ser bastante imbécil.
Igual que con los perros… a mí no me molesta que estén en bares, dentro, fuera o en las terrazas, yo saludo a los perrucos aunque no tengo, se me cae la baba con niños y animales, por eso no soporto a la gentuza a la que todo le molesta…
Todos tenemos derecho a estar a gusto en sitios públicos y a los niños se les educa con práctica, se les enseña a comportarse probando a llevarles aquí o allá, con el ejemplo.
De nada sirve recitarles la teoría en casa si luego en la calle no se les reprende ni se les enseña.
Una vez en una terraza había una señora que nos estaba mirando mal a mi hija y a mí porque ella tiró el contenido de una mini- papelera que estaba en la mesa al suelo, y yo le dije que hiciera el favor de recogerlo todo.
Al principio ella no quería y yo le dije que lo que se tira se recoge, sin gritar, le insistí varias veces, la señora mirándome mal mientras la niña recogía lo tirado del suelo, fue tan descarada que le dije «disculpe las molestias, sólo estoy educando a mi hija».
Su gesto cambió a un rictus más conciliador y me dijo «me parece perfecto».
Sonreímos, mi hija no dejó ni rastro de lo que había tirado y nos fuimos para casa.
Asi que si alguien aquí es intolerante a los niños, que se compre supositorios, ellos son el futuro, nosotros ya somos más pasado y es nuestro deber prepararles para el mundo sin que se sientan un estorbo por cuatro amargados/as que no soportan a ningún ser vivo más allá de un geranio.
