Me he animado a dejar este mensaje en el foro porque realmente necesito opinión y consejo para mi situación. Es un tema delicado y sinceramente, ahora mismo no tengo con quién hablarlo, porque me da muchísima vergüenza.
Creo que me va a caer una regañina, pero espero que podáis intentar no ser demasiado duras, porque lo estoy pasando realmente mal. Dicho esto, vamos a entrar en materia.
Llevo unos meses con una situación un poco intensa, trabajando y estudiando a la vez, además son unos estudios que requieren bastante esfuerzo y tiempo. Paso muchas horas a la semana ocupada, sin poder sacar tiempo para nada, así que mi relación de pareja se está resintiendo. Pasamos un bache bastante grande, principalmente porque no me siento apoyada. Para mí ha empezado una etapa muy importante y transformadora, y esperaba más apoyo por su parte (ya que cuando él ha estado en situaciones similares, ha tenido una respuesta increíble por mi parte).
Mis clases son online y hemos pasado varios meses con un mismo profesor, muchas horas al día, dando clases a un ritmo frenético. Las clases empezaron siendo un muermazo, y allí estaba yo para darle un poco de humor y color al asunto. Así pasaron los días hasta que empecé a notar que el profesor se reía de mis gracias más de la cuenta, me seguía las bromas y buscaba cierta complicidad conmigo. No le daba mucha importancia, porque imaginaos el plan; no lo he visto en mi vida, hasta aquí solo conozco su voz, que me parece una persona muy inteligente y dulce, y por deducción, su edad aproximada.
Pasaban las semanas y el ambiente de la clase cambió, todo el mundo parecía más relajado y yo me lo pasaba genial entre las bromas con él y el resto de compañeros de clase. Pero de repente descubrimos que el resto de curso nos lo iba a impartir otro profesor, y fue aquí cuando me di cuenta de que eso me importaba; ya no iba a tratarlo más.
Así que llegado el último día de sus clases, decidí escribirle para darle las gracias por todo e intentar quedar un día para conocernos y tomar algo ya que habíamos tenido tan buena sintonía. Él tardó muchísimos días en contestar, pero me respondió de manera muy amable, con un email centrado casi es su totalidad en cuestiones académicas, hasta que decidió tocar el tema de vernos. Su respuesta fueron toda una retahíla de motivos tipo «no vas a tener tiempo», «es mejor que estés centrada» y cosas así, hasta que por último me dice que «además tendría que darle explicaciones a otra persona».
Me quedé en shock porque mi correo había sido de colegueo total, mi propuesta no estaba fuera de contexto ya que habíamos hablado muchas veces en clase de quedar para unas cervezas y conocernos, tanto él y yo como otros compañeros. De estas cositas que se dicen de «oye tendríamos que hacer una quedada y romper la barrera del online».
Así que por el contenido y tono de su correo, me sentí un poco como que «me había pillado con el carrito del helado». Decidí afrontar la situación con humor, buscando sentirme menos avergonzada. Vamos que me hice la valiente.

Le escribí sin tapujos, me centré en el tema de conocernos y le dije que de todas las cuestiones que planteaba solo existía una de peso; la de tener que darle explicaciones a otra persona. Dejé muy claro que lamentaba mi atrevimiento y que no era mi intención ofender a nadie, que desconocía su situación personal y que evidentemente había hecho una lectura errónea de la situación. Envié un correo cerrado, sin preguntas, buscando que no hubiese una respuesta adicional, en el que expresaba buenos deseos e intentaba despedirme intentando normalizando la situación y restándole importancia.
Bien, pues él encontró cabida a escribirme de nuevo. El mensaje es bien largo, pero en definitiva, me dice que no me rechaza por él, sino por sus circunstancias. Que la química entre nosotros es más que evidente, que se siente atraído, y que ojalá que la situación fuese otra porque le habría encantado conocerme, que le ha encantado que sea sincera pero que es muy feliz actualmente y que espera de todo corazón que yo también pueda serlo.
Me pregunto qué necesidad había de darme esta respuesta y reconocer nada. Lo había dejado todo muy a huevo yo, sin dramas, fácil para que no haya más que decir, cerrado.
Ahora no sé si responder o no a su email; dudo sobre si exponer un poco lo que siento como ha hecho él, si seguir con humor y quitándole hierro al asunto o si hacerme la muerta directamente… Estoy hecha un lío y me cuesta discernir cuál es la mejor solución a todo esto. Llevo desde un poco antes de despedirme de sus clases bastante pillada, pienso mucho en él, y la situación con mi pareja es realmente crítica.
Tenedme un poquito de por favor. Gracias de antemano.