Hola chicas, desde hace tiempo soy una lectora diaria de los post de weloversize y esta es la primera vez que me animo a escribir.
Os pongo en situación, soy una chica de 20 años que se encuentra en su cuarta relación, si cuarta relación, como podéis deducir nunca tuve un «buen ojo clínico» con los hombres. En resumidas cuentas me han puesto los cuernos dos veces y me han tomado por idiota unas cuantas mas.
Al romper mi tercera relación decidí centrarme en mi, salir, cuidarme, estudiar mas… etc Y si por el camino me salia un polvete pues mejor que mejor.
Y ahí estaba el polvete que esperaba, un chico al cual conozco desde hace años ya que estaba en un curso superior a mi en el instituto, aunque a pesar de eso nunca hablamos, hasta ahora ( fue él el que me tiro caña a mi todo hay que decirlo) empezamos a quedar y nos enrollamos y tal, yo pensaba que eso se iba a quedar ahí, en cuatro quedadas tonta, dos magreos y listo, Pero no el chico parecía que a parte de tener un rollo quería mantener una amistad y por mi guay.
Los meses pasaban y yo notaba que él quería algo mas que un simple amistad, pero me resultaba raro ya que desde que lo dejo con su ultima novia se había convertido en un picaflor, el cual cada día llevaba a una distinta a su casa.
Y claro el roce hace el cariño y pues termino gustándome, en resumen me declare y el chico me dijo que no quería nada serio en ese momento, así que todas las señales que yo creía que me estaba mandando no eran mas que imaginaciones mías , aun así seguimos quedando y a los dos meses el chaval me pidió salir y obviamente le dije que si.
Sin embargo no paro de darle vueltas a ese cambio repentino de él de no querer una relación seria a ya presentarme a su familia, de ser un picaflor a centrar la cabeza. No se él dice que me quiere y eso y me trata muy bien pero me da miedo a que esto solo sea una fachada y que siga siendo el mismo de siempre, o a lo mejor soy yo que estoy loca y mi baja autoestima me hace ver cosas que no son.
Siento mucho no saber explicarme mejor.