Como ya te han contestado, la disciplina positiva no consiste en No poner limites y solo reforzar conductas positivas, eso más bien se llama crianza negligente, y suele derivar en los llamados «niños tiranos o síndrome del emperador», con las consecuencias que ya todos conocemos.
Yo, mamá de dos peques con 5 y 3 años, aplico la crianza en positivo, pero hay límites, hay normas, y si no se portan bien, hay consecuencias. Y si, mis hijos, en función de su edad, tienen capacidad de elegir, expresan sus emociones y sentimientos y son escuchados y tenidos en cuenta, esto les ayuda a ganar confianza,seguridad, autonomía y mejora su autoestima, pero hasta cierto punto, yo soy la que mando y la que toma las decisiones importantes en su crianza, para nada «les consulto a ellos o les pido permiso para solucionar problemas» como has escuchado de algunos padres. Los que mandamos somos yo, y su papá.
Ej: a la hora de vestir, le muestro dos conjuntos y le dejo que elija uno, no le permito que se ponga cualquier cosa del armario, para vestirse y asearse, le pongo tiempo limitado con cronómetro para hacerlo por si mismo,y le digo que si no ha terminado cuando acabe el tiempo, mamá le ayudará porque hay que ir al cole y no podemos llegar tarde, y cumplo lo que he dicho, sin gritos ni dramas,con las comidas igual. Si salimos del cole y quiere ir al parque, pero yo tengo que pasar por el super y hacer la cena, negocio con el que si quiere ir al parque será 15min y listo, no me estoy en el parque hasta que le dé la gana, y si pasado el tiempo monta un berrinche porque no quiere irse, nos vamos, no cedo a sus chantajes, sin gritar ni ser agresiva,valido sus sentimientos y le digo que entiendo que esté triste, ( le doy un abrazo,que entiendo su enfado y que no se quiera ir,pero que ya ha pasado el tiempo negociado y que nos tenemos que ir, con la máxima tranquilidad que pueda, pero nos vamos,no cedo). Si le pega a su hermano pequeño porque le ha quitado un juguete, le devuelvo el juguete al hermano y le consuelo mientras está en pleno berrinche, pero pasados unos min cuando se ha relajado, le explico que eso no se puede hacer y explico la situación, pero No le permito que agreda a otros niños solo porque está enfadado ni minimizó su responsabilidad ( no hace falta soltarle un sermón, tienes que adaptar el lenguaje a su edad para que te comprenda). Y después, juego con los dos a cualquier cosa donde se fomente el compartir, a modo de juego y siendo yo su guía, para que vayan aprendiendo buenos hábitos y modales. Si estamos en el supermercado y se tira al suelo porque quiere un determinado producto y yo no quiero, le acompaño durante el berrinche hasta que se vaya calmando, ej con un abrazo, y le explico que entiendo que quiera eso, pero que No nos lo vamos a llevar por x motivo, manteniendo la calma pero sin ceder a sus peticiones. Estos son algunos ejemplos, pero así con todo y día a día.
También es fundamental crear rutinas y hacerles partícipes tanto en su creación como en llevarlas a cabo, esto les ayuda a anticipar lo que viene, lo que disminuye al mismo tiempo su nivel de estrés o desbordamiento emocional, evitando muchos berrinches.
Se puede educar sin gritos ni insultos, sin ser una autoridad totalmente rígida e inamovible, pero límites y disciplina tiene que haber, y son igual de fundamentales y necesarios que reforzar lo bueno. En mi caso, no uso ni el castigo, ni los premios como sistema de recompensa.
Lo que pasa es que es un estilo de crianza que requiere muuucho tiempo, paciencia, y según mi propia experiencia, mucha creatividad para buscar soluciones alternativas al castigo o el «porque yo lo digo y punto». Y esto, a la mayoría de la gente no le gusta, porque requiere mucho esfuerzo y mucha dedicación para hacerlo bien, y se tiende a solo fomentar lo bueno, y no poner limites, porque claro, eso requiere demasiado esfuerzo y trabajo, pero se puede hacer.
Y a día de hoy, como llevo aplicándolo desde que nacieron, día a día, apenas tardo un par de min en solucionar el problema. Esto no significa que funcione al 100% siempre ,y en determinadas situaciones tenga que recurrir a los métodos más tradicionales,pero son casos excepcionales.
Mi hijo mayor tiene una leve discapacidad cognitiva, que le afecta en su comportamiento y en su forma de entender las cosas, pero está mucho más adaptado, es más autónomo e independiente, expresa sus sentimientos,es capaz de seguir normas y tarda mucho menos tiempo en calmarse, además de aceptar los límites, que muchos niños «normativos» de su edad.
Yo que tú, te animo a que realices esa formación, porque la clave para aplicar bien este método, es precisamente conocer muy bien cómo funciona y cómo aplicarlo correctamente, cuáles son sus fundamentos y el porqué. La inmensa mayoría de gente que lo aplica se quedan solo en lo superficial, en el «hay que motivar al niño y reforzar su autoestima» pero No a cualquier precio.
Entiendo que seas reticente a hacerlo, pero conforme lo estudies, te darás cuenta de que, actualmente lo único que tienes es una serie de «prejuicios» y una idea preconcebida totalmente errónea de lo que significa «crianza o educación en positivo», y será totalmente beneficioso para ti profesionalmente hablando.