El otro día mi mejor amiga, que no tiene hijos, me mandó un WhatsApp que me dejó dándole vueltas todo el día.
Me dijo que sentía que ya no sabía cómo hablar conmigo. Que siempre estaba ocupada y que, cuando por fin conseguíamos quedar, toda la conversación acababa girando alrededor de mi hija.
Al principio me sentó fatal, pero luego pensé que igual tenía parte de razón.
Mi hija todavía es pequeña, duermo fatal porque se sigue despertando por las noches y ahora mismo toda mi vida gira alrededor de ella. Es que, sinceramente, tampoco tengo mucho más que contar. Mi día es trabajo, casa, bebé y volver a empezar.
Le pedí perdón y le dije que entendía cómo se sentía. También le expliqué que he leído que es algo bastante normal los primeros meses o incluso el primer año, que al final tienes la cabeza tan centrada en el bebé que cuesta hablar de otra cosa y que suele ser una etapa.
Ella me dijo que lo entendía, pero que echaba de menos hablar conmigo de cualquier otra cosa.
Y desde entonces no dejo de pensar si de verdad me he convertido en esa persona que solo habla de su hijo.
¿Os ha pasado? ¿Se pasa con el tiempo o de verdad las amistades cambian tanto cuando eres madre?