De pequeña fue abusada sexualmente por un hermana de mi abuela, quien estaba a cargo de mí. Tiempo después le comenté la situación y me dijo que ignorara a su hermano y si se acercaba a mí que me alejara. Ese fue su consejo. Yo tenía 11 años.
Hoy me encuentro con 21 años: confusa con mi sexualidad, siendo un objeto, con apego ansioso, baja autoestima y tratando de salir de un cuadro depresivo.
Ahora ya vivo con mis padres y me comunico poco con mi abuela, pero la estimo.
Siento que ese fantasma me seguirá cada día de mi vida y no puedo evitar sentirme deforme sexualmente. Creo quebsoy adicta al sexo aunque nunca lo haya probado. Me paso el día pensando en eso y no puedo ni hablar con nadie para comentarlo.
Me siento enferma, sola con mi proboema y fingiendo delante de todos.
Gracias por leer mi desahogo.