Lo acabo de dejar con mi novio y no sé si he hecho bien.
Brevemente os puedo decir que siempre ha tenido problemas de control de los impulsos, en algunas épocas más controlado que en otras, pero últimamente la verdad es que ha sido horrible, se enfadaba por tonterías, pero cabreos serios, que le pueden durar días. He llegado a pensar que igual este año estaba peor por la cuarentena, no tener trabajo, o incluso que igual ya se estaba pasando con los porros, pero hace poco le diagnosticaron TDAH, que podría ser el motivo de esos prontos, y estaba intentando convencerlo para que fuera al psicólogo a tratarse al menos los impulsos, pero de momento no ha ido.
La cosa es que no soy de piedra y al final acabo cayendo y discutiendo con él, y entonces me ignora porque no le gusta cómo me pongo, es decir, que yo no me puedo enfadar, y no pide disculpas jamás, si me ve llorando dice que se siente mal pero tampoco baja los humos, así que hasta que no le insisto no arreglamos nada, porque yo tampoco quiero hacer como si nada cada vez que no me trata bien.

El caso es que hoy era el segundo día de no hablarme por una de sus chorradas (la posible existencia de aliens, en los que ninguno creemos), he empezado yo la conversación a ver si podíamos hablar de cómo se puso, me ha ignorado porque estaba enfadada, y ya de la impotencia me he puesto a llorar y se ha largado. Así que ahí he explotado y le he dicho que volviera, que no me dejara así, o que lo dejábamos. Y lo hemos dejado. Asi que ahora me siento fatal porque no sé si he hecho bien al poner el límite, si de verdad pasa de mí o si es por la falta de control emocional…
Muchas gracias si habéis llegado hasta aquí. Os leo.