Mi hijo tiene 22 años. Está en cuarto de carrera saca buenas notas, no fuma, no sale demasiado, es un chico formal. Vive con nosotros porque ni él ni nosotros podemos permitirnos pagarle un piso y aunque tiene sus pequeñas cosas como todos los jóvenes en general estamos muy orgullosos de él.
Lo que pasa es que el otro día nos dijo que necesitaba hablar con nosotros.
Nos explicó que está conociendo a una chica que no es nada serio todavía, pero que le gustaría invitarla a casa alguna noche para pasar tiempo juntos.
Vamos, que quiere usar la casa familiar de picadero con una chica que no es nada serio.
Por un lado entiendo que es adulto y que si viviera fuera no tendría que darme explicaciones. Pero por otro lado, saber que en la habitación de al lado va a estar acostándose con una chica a la que ni siquiera conozco… me cuesta.
Me siento rara. No quiero convertir mi casa en un hotel ni en un picadero. No quiero estar tomando el café por la mañana y ver salir a una chica en bragas del cuarto de mi hijo.
No sé si soy una antigua si tengo que tragar y adaptarme, o si tengo derecho a marcar ese límite mientras viva aquí. Actualmetne él no tiene dinero para pagarse un hotel y supongo que la chiquita vivirá con sus padres también. Tampoco tienen coche claro jaja
