Sé que suena como que soy una mierda, pero cuando termine de contar la historia, probablemente piensen diferente.
Ella es latina y se vino a España hace unos 5 años y ya tiene una situación migratoria bastante “estable” e incluso tiene la ciudadanía. Lo primero que deben saber de mi “amiga” es que ella es de esas personas que todo lo que tú tienes, ella lo tiene mejor, todo lo que tú has hecho, ella lo hace dos veces más. De esas personas “buena vibra” que en realidad son unas víboras. Siempre habíamos tenido roces, pero en este caso ella se pasó, y yo me pasé después y con gusto.
La primera vez que vine a España hace unos dos años me detuvo migración (tengo teorías para esto, venía sola con una menor, mi hija, estaba bastante impaciente porque así soy, y también nerviosa a pesar de que no estaba haciendo nada malo porque así soy también, me pongo nerviosa muy fácilmente y no sé decir una puñetera mentira, creo que antes me haría pis encima).
La oficial me preguntó de todo, ella estaba muy hostil pero que puedo decir, supongo que es su trabajo. Cuando me preguntó cuánto tiempo me quedaba y con quién me quedaría le conté sobre mi amiga, y ahí vinieron más preguntas, que de dónde la conocía, que quién más vivía en esa casa, y yo inocentemente le conté lo que sabía de la vida mi amiga: donde trabajaba, que vive con su novio (de hace como 15 años) y ahí ella me pasa papel y boli y me dice que le escriba el nombre de mi amiga, cosa que hice sin problema porque a todas estas, yo no estaba mintiendo, o al menos no a propósito.
Fue en ese punto exacto donde todo se fue a la mierda. La oficial de migración comenzó a acusarme de estar mintiendo, me dijo que mi amiga no vivía con esa persona que yo le había dicho (cosa que me constaba, hacíamos video llamadas un fin de semana de por medio) me dijo que estaba empadronada en Tenerife y que estaba casada con un tal Luis. Recuerdo que en ese momento todo aquello me parecía una real locura pues yo estaba cien por ciento convencida de lo que le había dicho. Insisto, desde mi punto de vista yo no estaba mintiendo así que mantuve mi historia y estuve firme todo el rato hasta que finalmente me cansé, le dije que algo de lo que le decía no era cierto pues no era mi culpa, era la versión de los hechos que yo conocía y finalmente me dejaron ir.
Cuando le conté a mi amiga al principio se hizo la tonta, me dijo “te han dicho mentiras, era para quebrarte, eso es absurdo” pero… a partir de ese punto la noté muy extraña y que me trataba mal sin motivo. Un par de días después me cansé de su actitud y ahí si la cosa se puso muy fea. La confronté y me gritó que era una mentirosa, una loca, enferma mental, que ningún oficial de migración podía decirme eso, que en España hay una ley de protección de datos que se los prohibía (y que obviamente a mi oficial se la sudaba) y una sarta de insultos que no me alcanzaría el día para terminar de contarles (además muy feos que no me gustaría repetir). Me corrió de su casa y tuve que ir a refugiarme con otra amiga. El plot twist es que cuando le cuento a mi otra amiga por qué la psicópata y yo nos peleamos, me comenta que todo es verdad. Que la tóxica en efecto estaba casada con un tal Luis (con quién se casó por los papeles y que me escribió como “un tío que hasta utiliza tutús”), que su novio estaba al tanto y si en efecto ella también estaba empadronada en Tenerife con efectos de engañar a migración en su momento.
Ahí me hizo sentido que ella pensara que yo había inventado lo de la oficial, todo era verdad, cada palabra que me dijo y además era de conocimiento común entre nuestros conocidos y la única que no se enteraba de nada, como siempre, era yo.
Hasta ahí aún no me había hecho molestar tanto, pero luego la muy loca comenzó (aún a sabiendas de que todo era verdad) a decirle a todo mundo básicamente los mismos insultos que me había dicho a mi en persona: loca, psicópata, mentirosa, enferma mental… bla bla bla.
¿Pues qué he hecho yo? He recopilado sus 15 años de relación en imágenes (Instagram, facebook, etc) y le confirmado a migración lo que ellos sospecharon cuando les dije que ella tenía una relación larga con otro chico que no era su marido, que había cometido un delito al casarse por los papeles y engañar al reino de España.
Llámeme rencorosa pero no sé puede ir por la vida jodiendo así a la gente solo porque te han pillado una mentira, el que ríe de último ríe más fuerte y yo estoy tranquila mientras ella está en medio de una investigación que como mínimo le va a costar una buena multa, pero cruzo los dedos porque sea más
