Os cuento mi dramita. Nosotros de por sí ya vamos todos los domingos a comer a casa de mis suegros solo por hacerle un favor a mi chico porque a mí sinceramente me apetece cero ir cada semana pero bueno una lo hace por mantener la paz familiar.
Pero claro desde que mi suegra está con Ozempic esas comidas se han convertido en un suplicio.
Antes al menos me consolaba pensando bueno pues aguanto la conversación pero como mínimo como rico. Ahora ya ni eso porque lo que nos pone parece la bandeja de un hospital en huelga. Dos rodajas de calabacín un huevo duro tres tomates cherry una lata de atún sin aceite etc. Y ella tan feliz diciendo que comer ligero sienta genial y yo estoy viendo borroso del hambre JAJAJAJA
Total que le digo a mi chico que no puedo más que me está dando angustia ir que no disfruto nada y que prefiero quedarme en casa o ir una vez al mes o algo así porque necesito comida de verdad no un menú militar para un ratito que tenemos los findes. Y él insiste en que no, que es su madre que ya comeré cuando volvamos a casa que no haga un drama.
Y yo pensando pero vamos a ver que soy una persona adulta no una hámster que vive a base de semillas. Que si vamos a su casa a comer será para comer digo yo. No para volver a casa a zampar lo que no he probado allí. Me parece absurdo tener que ir a pasar hambre cuando lo normal sería que cada uno coma lo que quiera sin arrastrar al resto.
también le dije si puedo llevar yo cosas,y dice que tampoco, que eso a mi madre le ofendería. Entonces qué narices hago?
