Hace 2 meses me vi implicada en una situación bastante desagradable. Un compañero de trabajo se obsesionó conmigo y su comportamiento se volvió un acoso. Nunca me puso la mano encima pero me perseguía por las oficinas, en el aparcamiento, cuando íbamos a tomar algo con los compañeros siempre se ponía a mi lado, en las fotos de eventos siempre se le veía a mi lado, incluso le pillé en varias ocasiones sacándome fotos con el móvil sin mi permiso…
También mantengo amistad con otro chico en el trabajo, pues inició una guerra absurda con él con malas contestaciones, ignorarle los mails sobre el trabajo para que le cayera bronca y cosas del estilo. La gota que colmó el vaso fue el día en el que mi amigo me tuvo que acompañar al aparcamiento y a casa porque este individuo me persiguió. También era común en él pedirme abrazos y cosas por el estilo.
Pues hubo un día que me harté y me quejé a recursos humanos porque estaba muy agobiada. Automáticamente me llamaron los jefes supremos y me dijeron que eso no se puede tolerar y que le despedirían. A mí me hicieron quedarme en casa una semana por precaución y me aconsejaron que le bloquease de todas partes y si le veía seguirme de nuevo que me fuera directamente a la policía a poner una denuncia.
Total, que no hubo más señales de él excepto un par de mails diciéndome de todo, y me re incorporé a mi trabajo como siempre. Desde entonces hasta el día de hoy, varios de mis compañeros me tratan diferente. Hay gente que me ha retirado la palabra, que llego por la mañana y saludo y no me hacen ni puto caso, como el que le habla a una pared. Luego quedan para tomar algo y ya no me invitan, me entero de las quedadas de pura casualidad, no me incluyen ya en los planes y a la hora de comer estoy siempre sola con mi amigo. Lo raro es que a él también le están haciendo el vacío.
Me siento fatal, pues creo que lo que puede haber pasado es que el tipo al que echaron les haya contado una versión de los hechos que no es la verdadera, y ahora lo están pagando conmigo. Me arrepiento cada día de mi vida de haberme quejado, pero me hubiese valido más la pena vivir con el acoso y no estar viviendo bullying en el trabajo. Me siento una apestada, y mi trabajo me encanta pero si esto no cambia voy a tener que buscarme otro sitio porque cada día me deprimo más.
Luego que si las mujeres tenemos que reivindicar nuestros derechos y todo eso, pero mirad lo que pasa cuando se dicen las cosas. Muy triste todo.
