Desde que le conocí él siempre tenía la fantasía de que hiciéramos el sexo anal, yo no me veía haciéndolo porque tenía muchos tabús y después de dos años juntos quise probarlo para ver si realmente era algo que produjera tanto placer.
La primera vez fue raro, no sé describirlo, pero raro, pero vi que él gozaba tanto que me animé a una segunda y poco a poco fui obteniendo placer, pero es una forma de tener sexo en la que yo no consigo alcanzar el orgasmo.
Se lo he dicho y entonces él se dedica a darme placer y cuando he llegado, el termina haciéndolo en mi ano. Dice que así ambos lo conseguimos, pero para mí no es lo mismo. Hemos perdido ese momento romántico de mirarnos a los ojos y de llegar los dos a la vez.
No quiere decir que no quiera de vez en cuando, pero es que él ya se ha obsesionado y dice que eso es lo que le gusta.
Ahora, cada vez que quiere sexo, a mí me da pereza, porque ya sé lo que viene.
¿Tiene esto solución o va a ser siempre así a partir de ahora?
