Hola! Vengo más bien a desahogarme, pero también a leer vuestra opinión porque en el fondo me hace sentir culpable y no sé si es que realmente estoy siendo egoísta, o es cosa del chantaje emocional.
Os cuento: mi suegra es muy intrusiva. Antes de tener yo hijos, era bastante entrometida, pero yo llevaba un vida normal en la que mi marido y yo decidíamos lo que hacíamos con Libertad.
Entonces nació mi hija, “su nieta”, y su nivel de intrusismo y manipulación se multiplicó por mil. Podría contar millones de situaciones pero me voy a centrar en estas fechas señaladas. Resulta que el día del padre o de la madre, mi suegra siempre quiere que hagamos lo que ella quiere, y si no, monta un drama terrible.
El día del padre yo suelo decir poco, ya que es el día de mi marido, pero también es el día de mi padre y el cumpleaños de mi hermana, y si quiero celebrarlo con ellos, tienen que venir a adaptarse al plan que haya decidido mi suegra. Pero los días de la madre siempre hay conflicto, porque es mi día, y el de mi madre. Resulta que además, mi cuñado es su ojito derecho, pero pasa bastante de su madre, así que mi suegra le hace la pelota a su mujer para que ésta convenza a su marido de quedar con su madre, y lo que acaba pasando es que la mujer de mi cuñado quiere celebrar esos días con sus padres, por lo que mi suegra organiza el día con ella y sus co-suegros y los otros hijos de estos, y pretende que nosotros nos amoldemos a sus planes. O sea, que yo tengo que pasar mi día comiendo con mi suegra y la suegra de mi cuñado en vez de celebrarlo con mi madre o hacer lo que a mí me apetezca ese día. Y si me quejo… Ay, de mí!!!! Soy una egoísta que solo quiere interponerse entre mi marido y su familia, y resulta que fastidio sus planes de juntarse, solo por fastidiar (porque lo de que yo tenga familia y quiera verla, se ve que no se contempla).

Hace unos años quisieron imponerme el día de la madre un plan en otra ciudad con mis suegros y sus co suegros. Yo le dije a mi marido que era mi día, y prefería ir a pasarlo con mi madre al pueblo, y que luego podíamos venir a cenar con sus padres. Bueno, menudo drama se montó. Mi suegra preguntando a su marido si eso era realmente lo que él quería, y que si yo no lo dejaba estar con su familia, y que si yo le amargaba la vida mientras que ella solo intentaba que él fuera feliz. Muy fuerte. Al final, me sentó tan mal que decidí no ceder, y al final fuimos a comer a mi pueblo y a cenar con mis suegros a la vuelta. Cuál fue mi sorpresa al llegar, que mi suegra había puesto la mesa para ella, mis hijas y mi marido, y al verme sorprendida me dijo “es que pensé que tú no venías”.
Bueno, otro año en el día del padre, mi marido y yo decidimos celebrarlo juntos con mis padres y los suyos en mi casa. Pues mi suegra estaba empeñada en que la celebración tenía que ser en su casa y no paraba de poner pegas hasta que el día de antes se peleó con su hijo porque dijo que ella en nuestra casa no estaba cómoda, que la suya era mucho mejor, y que o se hacía en su casa o no se celebraba. Mi marido acabó a gritos con ella y canceló la celebración, por lo que la noche de antes tuve que llamar a mis padres para decirles que no vinieran, que se había cancelado. Y al día siguiente acabamos yendo por la tarde a casa de mis suegros y mi marido acabo pidiendo perdón a su madre, y diciendo que estaba harto de mis disputas con ella, que le había estropeado el día del padre.
Otro año mi padre estaba ingresado el día del padre pasando un post operatorio y mi marido dijo que como no podíamos quedar a comer con con ellos, iba a hacer planes con su familia, a lo que respondí (de buenas maneras) que le preguntara primero a su cuñada qué planes tenía, porque su madre iba a querer hacer lo que hiciera su hijo pequeño, y este haría lo que quisiera su mujer, que es quedar con sus propios padres. Pues me puso de vuelta y media, así que no volví a opinar del tema. La noche de antes le pregunté qué planes había y me dijo resignado que ninguno porque la madre de su cuñada había reservado en un restaurante muy pijo y no apto para niños (son muy sibaritas) y entonces comeriamos con sus padres al día siguiente. Pero ahí su madre no sufrió en absoluto de no poder celebrar el día con sus nietos.
Pues hoy ya tenemos nuevo drama. Mi marido lleva todo el día enfadado conmigo porque ayer me dijo que su madre quería invitarnos a nosotros y mi cuñado, mujer y mellizos recién nacidos a comer en un restaurante pijo, apto para niños. Yo le he dicho que ese día yo también quiero ver a mi madre que vive en un pueblo a más de 300 km, y ya ha empezado con el “no puedo quedar con mi familia porque tú te opones”. Le he preguntado a él que le parecería si el día del padre yo dijera que tenemos que ir al pueblo a comer con mis padres y hermana, y se ha callado y enfadado aún más. Al final me ha hecho sentirme fatal, y he acabado optando por comer con ellos y por la noche ir a cenar a mi pueblo y dormir allí y pasar el lunes que es fiesta con ellos.
Y ahora estoy que siento mucha tristeza de pensar en la manía que le estoy cogiendo a todas estas festividades.
Si lo habéis leído entero, lo siento por él tochazo y gracias por leerme.
Sé que me diréis que mi marido debería plantarse ante su madre, pero ya digo que después de cada discusión con su madre viene un periodo de días sin hablarse seguido de un terrible sentimiento de culpabilidad de mi marido que le hace arrastrarse a pedir perdón y mantener una actitud hostil conmigo durante unos días.
Alguien en una situación similar? Cómo lo gestionáis?