Mi pareja y yo estamos separados. Nos separamos cuando yo estaba embarazada y fue todo bastante dramático la verdad. Pero desde que nació nuestro hijo conseguimos poner el foco donde tenía que estar y llevamos ya dos años gestionándolo bastante bien. Cada uno con su vida, pero bien.
Hace un mes nos han dado el diagnóstico de autismo de nuestro hijo. Yo lo sospechaba desde hace mucho, lo veía clarísimo, pero su padre no lo quería ver. Siempre decía que es que cada niño tiene su ritmo, que ya hablará, que ya socializará… y ahora que por fin tenemos un diagnóstico oficial sigue igual. Lo niega. Literalmente me dijo: yo creo que se están equivocando, el niño está perfectamente.
Y desde entonces lo noto distante. Apenas me pregunta por el niño, me dice que tiene mucho curro y ya. No hemos hablado nada de vacaciones y se supone que este verano le toca irse con él un mes entero. Y yo tengo miedo.
Miedo porque él no está en la misma página. Porque para él nuestro hijo es “normal” (entendedme), y no ve (o no quiere ver) que necesita otras cosas, que a veces se bloquea, que necesita rutinas, que hay formas de hablarle, de entenderle, que un entorno sobreestimulante le colapsa. Y no es que yo piense que él sea mala persona pero no está informado y no parece querer informarse. Me da miedo que lo pase mal, que no sepa gestionar una crisis y se enfade con él.
Me duele que justo cuando más necesitábamos ir en equipo él haya dado un paso atrás. No espero que lo entienda todo de golpe, ni que se convierta en terapeuta de la noche a la mañana, pero sí esperaba algo de interés, de implicación.
¿Y si no quiere tenerlo en vacaciones, cómo se maneja eso legalmente? ¿Y si sí se lo lleva y no lo cuida como necesita?
No sé, estoy muy perdida y con la cabeza a mil.
