Aquí una habitual pero hoy me cambio el nick porque no quiero que me reconozcáis jejeje
Este finde hice escapada con el chico que estoy viendo, llevamos unas semanas quedando y me molaba la verdad. Súper majo, detallista, buen rollo. Total que nos fuimos a un hotel guay por aquí cerca y todo bien hasta el domingo por la mañana
Mientras yo recogía mis cosas él empezó a meter en su mochila TODO lo que había por la habitación. O sea no os exagero: geles, champús, los cepillos de dientes esos chiquititos que dan, las bolsitas de té, las cápsulas de Nespresso (que encima no tiene ni cafetera de esas), los mini botes de leche, el gorrito de ducha, hasta el costurero ese que nunca se usa… Y ya lo que me dejó muerta fue que cogió el albornoz y lo dobló en plan «pa casa».
Yo me quedé… 😳
No dije nada pero por dentro me dio un no sé qué, como rechazo. No sé si eso es ilegal o si se puede pero es que aunque se pueda me pareció súper cutre. Como de necesidad de rapiñar, de tener que aprovechar todo. No sé explicarlo.
Desde entonces no le veo igual. Me da rabia porque me gustaba. Pero me ha dejado tocada la imagen. ¿A vosotras os pasaría lo mismo o estoy siendo una finolis? JAJAAJAJAJA
