Buenas lovers! Lo estoy pasando bastante mal, tengo un barullo en la cabeza tremendo. Me gustaría opiniones objetivas sobre como se ve ésto desde fuera, xq suele verse con más claridad. Perdón si es un poco largo, pero quiero que se entienda bien.
Llevo con mi novio más de 4 años, y 3 viviendo juntos. La relación nos va muy bien, no solemos discutir, y si lo hacemos es por tonterías y lo arreglamos enseguida hablando como personas adultas que somos (tenemos 35 años ambos), es detallista, cariñoso, nos preocupamos mucho el uno por el otro, no hay celos, tenemos confianza, y ambos teníamos la intención de pasar el resto de nuestras vidas juntos. Yo no dudo de que el me quiere muchísimo y yo a él también.
Vale, si todo es tan perfecto, cuál es el problema? El alcohol.
Él era una persona que salía mucho con sus amigos y bebía mucho (sus planes siempre eran de beber, no hacía otros planes con sus amigos, era como algo muy normal en ellos, quedar en el bar de siempre y beber mientras charlaban hasta las tantas, y a veces no solo beber…). Cuando nos estábamos conociendo a mí eso de tener que beber siempre me chocaba muchísimo (yo lo hacía con 18 años, pero con 35 busco y quiero otras cosas en la vida) y lo hablamos en varias ocasiones ya que siempre salía el tema xq siempre bebía.
Me chocaba mucho que incluso cuando me iba a buscar para pasar la noche en casa tranquilamente cenando y viendo una peli, de camino paraba SIEMPRE a por 2 o 3 cervezas.
Tenía el alcohol muy muy normalizado, hasta su familia bebe bastante.
Yo le dejé bien claro desde el principio el tipo de vida que me gusta llevar y que espero en una pareja, o aunque sea un punto medio (yo no bebo nada, me cuido bastante, voy al gimnasio, me gusta hacer planes activos, ir a la naturaleza o lo que sea, quedarme en casa viendo una peli o salir de fiesta algún día pero que no quería estar con alguien que saliera a beber tanto porque no iba conmigo a esta edad) y él me lo vendió como que le parecía bien, que le gustaría llevar mi estilo de vida, que quería dejar de salir y beber tanto, pero que como anteriormente lo hacía muchísimo más, que lo iba a hacer poco a poco porque no le gustaba ya.
Pues bien, el seguía con su vida alcohólica pero si que es cierto que bajó el ritmo (yo esperaba q lo bajara más xq aún así era excesivo y creo q él estaba ya cómodo).
El resto de la relación la verdad que bastante bien, y él no tiene el » perfil de borracho tirado», no falta al respeto nunca, es la persona más responsable que conozco, trabajador, ambicioso, con objetivos…
La bomba estalló hace un año y medio.
Llevaba semanas que las salidas a beber aumentaron a unas 2-3 por semana y además llegaba siempre bastante tarde del trabajo diciéndome que había tenido que hacer horas extras.
Todo esto me tenía a mí bastante intranquila, con bastante ansiedad (hasta que él no llegaba yo nunca conseguía dormir de los nervios) y además yo estaba pasando un mal momento en mi trabajo que estaba acentuado por todo esto y tenía bastantes crisis de ansiedad. Hubo dos ocasiones que necesité que estuviera conmigo, estaba bastante mal y necesitaba su apoyo, y se fué a beber…
Hubo un día que yo estaba bastante mal, y llegó por la mañana y en ese momento le dije que se acababa, que no me merecía estar así más. Él cogió su orgullo y se fué toda la semana a beber y drogarse lo más grande. Os podéis imaginar cómo me quedé yo en casa…
Le odié, pero me dolía tanto el alma que solo quería que ese dolor parara, asíq lo arreglamos.
Eso fué un punto de inflexión, él por primera vez fué completamente sincero conmigo, me contó cómo bebía, cuánto, me confesó que llegaba tarde a casa porque salía del trabajo bebiendo, que también se drogaba, etc, me contó todo, se abrió completamente, todo con pruebas porq yo ya no le creía nada. Me estuvo explicando que se había dado cuenta de que tenía un problema y que era alcohólico y que lo hacía para «anestesiarse» al no saber gestionar sus emociones cuando se sentía mal.
Yo decidí perdonarle y perdonarme a mí misma por estar con alguien así porque de verdad vi que se había dado cuenta y que quería cambiar, de hecho me mostró pruebas de que llevaba tiempo intentando dejarlo, fue muy duro.
Llegamos a ciertos acuerdos y a partir de ahí todo fué a mejor, dejó de salir de noche , dejó de beber completamente, empezó a tener claridad mental y a sentirse mejor, a hacer deporte, pasaron los meses… él mismo decía lo malo que era el alcohol y lo bien que se sentía ahora, que no quería esa vida, parecía otra persona de verdad. Seguía pendiente ir al psicólogo pero yo no lo quería presionar, lo hablàbamos como algo que tenía q pasar pero dándole su tiempo.
Hasta que hace 3 días discutimos y hemos estado enfadados y ayer por la tarde se fué… Por supuesto sin hablarme, sin decirme nada. Yo en casa con bastante ansiedad, sin poder dormir, preocupada, pero confiaba en él, no me esperaba esto.
Pasaban las horas y no llegaba hasta q a las 5 de la mañana me llega un mensaje que la ha cagado y que lo siente. Después vino a casa y me contó que había salido a beber y drogarse (encima ya salió con esa idea, no es que «cayera en la tentación»). Que no le gusta eso y que se equivocó.
Esto me ha destrozado. Confiaba en él. Yo no puedo tolerar en mi vida que si me enfado con mi novio se vaya de casa a beber y drogarse como un adolescente dejándome en casa con ansiedad. Yo espero que si discutimos, tener una minima madurez emocional como para hablar las cosas y no hacer esto. Es pedir mucho?
El año pasado gracias a estos detonantes estuve con trastorno de ansiedad generalizada bastantes meses, por culpa de esto se me «jodieron» cosas importantes en mi vida. Estos meses atrás por fin noto que me estoy recuperando y que me siento bien y no voy a pretender que me joda la vida.
No sé cómo gestionar esto, necesito poder verlo desde fuera. Es muy fácil decir «le dejo, se acabó», pero es muy difícil luego hacer frente a ello. No me siento capaz de superar una ruptura ahora mismo pero siento que la decisión no es mía tampoco, le di una oportunidad y ha hecho esto… Estoy destrozada, por favor, no seáis duras.
