Hola chicas! No se muy bien como empezar a contar este lio de la ostia. Para empezar, voy a contar un poco sobre mi. Tengo 35 años, y hace 3 rompi una relación de casi 20 años (si chicas, es una barbaridad teniendo en cuenta que empezamos en primero de la eso). Los motivos de esta ruptura son varios pero no vienen al caso. Como entendereis, tras una relación tan larga y con tan solo una pareja sexual, al pasar el duelo de la relación me tire de lleno a la piscina del ligoteo.
Justo mi primer verano sola, una familiar me presto una casita en un pequeño pueblo costero mientras ellos estaban de vacaciones, para alimentar a los animales y regar las plantas. En un primer momento, decidi que me lo tomaria como un pequeño retiro espiritual en soledad. A los dos dias, y tras descubrir por las malas que ir a la playa y echarte crema en la espalda sola es un desproposito, pense en que me podria ofrecer Tinder en esa maravillosa localidad. No tardo mucho en aparecer el Señor, me sacaba un par de años y la conversacion fluia, parecia que habia feeling. Tras unos breves mensajes le invite a tomar unas cerves, poco tenia que perder y aun menos que hacer.
En persona, el Señor era muchisimo mas guapo de lo que aparecia en fotos, y tras un muchas risas y aun mas cervezas, y mucho guarreo bajo la mesa me pregunto si queria ir a su casa. Lo que paso después solo lo podria describir como alucinate, nos lo gozamos ambos de lo lindo. Tras aquello nos vimos una vez mas y yo volvi a mi ciudad y a la rutina con lo que perdimos todo contacto, de ahí estaba claro que no iba a salir nada mas.
¿Para què estoy contando todo esto? Pues he vuelto al pueblecito:
Otra vez de «retiro», y otra vez aburriendome de estar sola a los dos dias. Vereis, aquí una vive sola de por si, e irme sola a otra casa termieno haciendo lo mismo pero con otro decorado. Por desgràcia, hacia un par de años que no hablaba con el Señor, ni tenia ya su número, con lo que volvi a Tinder, sin tanta suerte, nadie que me llamara la atención o hubiera sufiente enganche en la conversacion para quedar. Así que nada, decidi pasar lo que me quedaban de dias totalmente relaja y siempre tumbada bocarriba en la playa (lo quemarme a parches la espalda no me vuelve a ocurrir en mi vida).

Llego el fin de semana, y me di cuenta que en uno de los baresde primera línea había un grupo tocando y bastante buen ambiente, así que para allà me fui hacerme un mojito y a disfrutar un poco. Estando ahí, se me acerco una chica a pedirme fuego, se lo di encantada y me pregunto si estaba sola, a lo que le dije que si, y la chavala muy maja termino invintandome a su mesa. El grupito estaba rozando la 30 y la verdad, al poco ed como si ya formara partedel grupo. Empezo a correr el alcohol y chupitos aquí y allà, y yo empece hablar mucho con K, que estaba a mi lado sentado.
Una cosa paso a la otra y terminamos los dos en el baño casi empotrandonos. El casi fue por la pillada que nos hicieron, aunque nos invitaron a salir muy amablemente de ese baño. Con el resto del grupito medio perdido, y con lo burrismos que Andavamos, K me invito a ir a su casa. Y obviamente para alla que nos fuimos. Llegando a esta, me doy cuenta que la comunidad donde vivia me era familiar, pero en ese momento no cai, ni al entrar al portal. Hasta que, al entrar por fin en casa, tube el dejà vú mas grande de mi vida.
Efectivamente, era la misma casa que el Señor. Sin saber que hacer en ese momento le pregunte que si estaba de alquiler, lo que me respondio que no, que era la casa de su padre, que estaba de viaje, entramos en el salon y ahí lo vi, en una foto encima de la repisa. Estaba de los nervios sin saber muy bien como salir de ahí, así que finji que necesitaba ir al baño y ahí empece a rayarme aún mas. ¿Que co** estaba pasando? ¿Podia ser real que me estuviera a punto de chingar al hijo del SEÑOR? ¿Que edad tenia ese chaval?
Siguiendo mis dotes de actriz, finji que no me encontraba bien y que era mejor dejarlo así. Con la mayor dignidad posible regrese a mi casita aún procesando lo que acababa de pasar.
Al dia siguiente con resaca de la ostia, veo que tengo un WhatsApp. Era de K, aunque aun no recuerdo en que momento se lo di, pero ahí estaba. Un mensajito, preguntando como me encontraba y si había llegado bien. Me recompuse medianamente, y tras un par de mensajitos me atrevi a preguntar que edad tenia, dado que ya me estaba comiendo la cabeza. Descubri que K tenia 22 años, y el grupito con el que estaba eran amigos de su primo, unos 6 años mas mayor.
Aún no he terminado de digerir lo ocurrido, y como es posible que pasen estas cosas. Tampoco se muy bien si el Señor tenía mas edad de la que ponia en Tinder o tubo a K muy joven. Sea como sea, creo que sera la última vez en mucho tiempo que vuelvo de «retiro» a este pueblecito.