Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Por favor que sea anónimo
Resulta que yo me pego el verano currando como una mula, mientras mi marido tiene jornada intensiva y encima si le da la gana puede teletrabajar. Y claro, en nuestra ciudad hace un calor que flipas, y tenemos un churumbel de 2 años que lo está pasando fatal con las olas de calor.

mi marido ha tenido la brillante idea de pirarse a casa de sus padres en Gijón todo el verano, y que yo vaya y venga algunos fines de semana. Que sí, que allí hace fresquito y el niño estaría de lujo, pero… ¿dos meses sin ver a mi hijo? ¿Estamos locos o qué?
Por un lado pienso que sería lo mejor para el niño, que estaría fresquito y disfrutando, pero por otro… nunca he estado tanto tiempo separada, por más que vaya algún finde (son bastantes km, no podría ir todos)
No sé, tías, me parece una pasada. No sé si soy una madre horrible por pensar así o que