Esque no es tu casa, es de alquiler. Es normal que no quiera hacer nada, porque no vais a gastar dinero en un piso que no es vuestro y del que igual os vais mañana. Además del esfuerzo, tiempo y trabajo que lleva hacer esas pequeñas obras (pintar paredes no es moco de pavo, lleva su tiempo y su logística…) para no sacarle rendimiento. Si a cada casa que vas de alquiler te tienes que poner a pintar paredes, cambiar cortinas, etc. vaya estrés, tiempo y dinero que vas a perder en adecentar casas ajenas…
Además, no es tan fácil. Yo tengo un piso destinado a alquiler, y por ley, sé que un inquilino no puede hacer ninguna modificación en el piso sin mi consentimiento. Consentimiento que yo no daría (y que tampoco me han pedido, porque como digo, nadie gasta dinero en un piso alquilado). Si yo tengo las parades blancas, punto final, es mi casa aunque ahora la esté disfrutando otro, y no quiero que me las pongas rojas o verdes, porque no me gusta ni el rojo ni el verde, ¿lo captas?
Si me cambias las cortinas, pues me la pela siempre y cuando el día que te vayas dejes puestas las mías, las que te encontraste a la llegada.
Además, estás acaparando demasiado, ten en cuenta que ese piso es más de tu novio que tuyo, aunque ahora quiero pensar que lo pagáis a medias 50-50, sigue siendo más de él aunque sea sentimentalmente porque él ya llevaba allí más tiempo cuando llegaste. Es normal que no quiera que llegues a su casa a desmontar toda su vida. Tú llegaste después, te tienes que adaptar tú a lo que él tenía. No irrumpas en su vida como un huracán.
Si no te gusta el piso, alquilar otro que te guste más y lo decoráis desde cero juntos desde el inicio y así tendrás más voz y voto pero ahora tú has entrado a una casa ajena que ya estaba amueblaba, que ya estaba decorada (aunque a ti te parezca que es fea, está a su gusto, no lo olvides, otra cosa es que tu novio tenga mal gusto), y no pretendas ir a una casa ajena a cambiarle a tu novio y al propietario toda la casa.
Un tema de practicidad, lógica, logística y economía, dudo que tenga nada que ver con que te queira más o te quiera menos.
Yo tengo mi casa en propiedad, y si algún día viene un tío a vivir conmigo, tendrá que adaptarse a MI decoración y a MIS cosas. No le consentiría que venga a mi casa y ya me trastoque la vida pretendiendo cambiarme mi casa, mis colores, mi decoración, mis muebles, etc. Si quiere hacer eso, que se compre él una casa y haga con ella lo que quiera.
Eres muy fantasiosa, pretendes que tu idea sea la válida como si la de él tuviera menos valor, y tienes muchas ideas en mente como si hacer todo eso fuera gratis y rápido o como si fuera tu casa.
Quieres imponerle tu opinión a toda costa como si tu voto fuera más importante que el suyo por el mero hecho de que él tiene mal gusto (mal gusto para ti, para él su gusto es el mejor, que recuerda que los gustos son subjetivos e igual a mi me parece que tu gusto es de pena). Que él tenga ese mal gusto según tú no te hace a ti tener más derecho a la hora de cambiarle todo de arriba abajo, en un piso que recuerda es más suyo que tuyo y es normal que lo sienta más suyo él que tú.
Es algo que tenéis que estar ambos de acuerdo y se ve que le quieres imponer tu opinión a toda costa y obligarle a hacer lo que tú quieres, en lugar de entender que si ambos no estáis de acuerdo no se puede hacer. Al igual que una pareja no tiene hijos si ambos no están de acuerdo o no se va de viaje si ambos no están de acuerdo, no se pude tirar una casa de arriba abajo si ambos no están de acuerdo.
Además, si la idea es tuya, tú tienes en mente qué hacer y cómo hacerlo, hazle una propuesta: tú te encargas de todo y pagas todo. Tú pagas la decoración al 100%, los pintores, o tú pintarás todo sola y sin ayuda de él. Si la idea es tuya y se va a poner todo como tú quieras y a tu gusto, tendrás que asumirlo tú el tiempo y el dinero. No pretendas tener tú la idea de cambiarlo, ponerlo a tu gusto, elegir tú todo y pedirle a él la mitad del dinero, eres una jeta. Si tú vas a mover todo a tu antojo, lo pagas tú y lo pintas tú. Seguro que entonces no estás tan segura de hacer el cambio, ¿verdad? Seguro que ahora piensas que puede esperar o que no es tan urgente o que no merece la pena hacerlo en un piso en el que estás de paso…
Si sigues queriendo hacerlo aún asumiendo tú todo el trabajo y el dinero, planteáselo, entonces él igual si está dispuesto si el cambio que TÚ quieres hacer a él no le supone ni trabajo ni dinero. Así ambos estaréis bien, y ambos habréis conseguido lo que queréis: tú un piso renovado y él no invertir ni trabajar en algo que no es suyo.
Pero mira bien el contrato y pregunta al dueño o a un abogado, cambiar el color de las paredes suel estar prohibido en pisos de alquiler, al igual que hacer agujeros en paredes, etc. El dueño te puede denunciar y tendrías que pagarle una pasta a él y pagarle pintores, etc. que vuelvan a dejar el piso como estaba a tu llegada. Asique te puede salir cara la broma de poner el piso a tu antojo. Que algunas vivís de alquiler para que el propietario os pague la lavadora cuando se rompe pero luego queréis tener los mismos derechos como si fuera vuestra casa. Obligaciones no pero derechos todos. Y al igual que en la oficina en la que trabajas no te pones a pintar paredes porque no es tuya, tampoco lo puedes hacer en un piso de alquiler porque tampoco es tuyo.