Hola a todas guapas!!
Os voy a hacer partícipes de un debate que surge muy a menudo con mis amigas y en el que yo cambié de opinión con los años y experiencias. Ya tenemos todas 30 o más años, algunaS en pareja y otras conociendo chicos y tal (abiertas al amor, vamos).
Hay una amiga que cuestiona esas relaciones que empezaron poco a poco y en las que no existe esa locura por el otro desde el minuto uno, dice que son más frías y que los eligen como compañeros pero no estan enamorados. Yo tuve un amor de esos de volverme loca con 20 años, fue un flechazo total desde que nos miramos la primera vez sin conocernos de nada y os juro que temblaba nada más verle y he llegado a emocionarme solo con cruzármele por la calle. Es alguien por quien yo habría abandonado mi vida entera para irme a vivir a Rusia o a Japón si me lo hubiera pedido. Me sentía dentro de una peli, fulminada por el protagonista. Eso fue, evidentemente, fatal y tardé mucho tiempo (terapia incluida) en recuperarme y sanar.
Yo ahora no quiero sentir eso, no se trata de que haya renunciado a un amor así de grande, es que no quiero esa forma de amor, la rechazo. Yo busco, como la mayoría de mis amigas, un compañero de vida. Alguien que por supuesto me atraiga sexualmente, que me apoye, me respete, que tenga valores similares a mí y un proyecto común. Creo que eso es lo esencial y no que me tiemblen las piernas. Eso para mí es ahora el amor y considero que si eso se da de manera paulatina y en un momento en el que tú estes capacitada y bien (en el mismo punto que el otro) el amor nace. Creo que se construye y fluye de manera natural porque las dos personas quieren y desean lo mismo. Así es el caso de todas las relaciones sanas que conozco y me encanta ver a esas parejas, les admiro por dar pasos en la misma dirección.

Yo este año estuve unos meses con un chico que venía de relaciones de dependencia emocional fuerte y además muy reciente la última, había muchísima química, el sexo era genial y somos muy parecidos en gustos comunes y formas de mirar la vida y el futuro, sin embargo se acabó porque él me dijo que no lograba esa cosilla para querer sentir algo más, aunque según él me quería muchísimo, le ponía mucho, se apoyaba en mi y no era capaz de decirme qué era eso. Yo lo acepté y ya estoy bien, lo añado como ejemplo de que me parece otra de esas personas que siguen buscando todavía caer fulminadas por cupido y si no es así no desean construir nada. Porque obvio que yo tampoco sentía por él lo que sentí por mi amor de juventud, ni me hubiera ido a Japón por él, ni queria casarme a los 2 meses ni nada de eso, era totalmente diferente y lo quería diferente. Estaba bien y feliz sin analizar si era el amor de mi vida o si estaba enamorada perdida.
Os diré, por último, que curiosamente la parte de amigas que quieren lo que yo llamo un compañero de vida, tienen relaciones bonitas en las que avanzan todis los proyectos propios y comunes, sin embargo los casos del amor romántico y fulminante tienen varios problemas suficientemente importantes para replantearse muchas veces un futuro común. Y a veces me da la sensación de que quienes anhelan ese amor romántico (incluida yo hace unos años) tienen algo que les llama a querer «salvar» al otro, que se enganchan de gente con problemas y todas las oportunidades de vida sencilla que se topan las descartan aludiendo a que les falta «algo». Me parece muy curioso esto porque podrían enamorarse locamente personas que les den todo y les complementen, ¿no? Pues no es así.