Hola a todos.
A quien me lea:
No sé bien cómo empezar, intentaré ser breve. Ruego paciencia y comprensión (si es posible)
Tengo 34 años y desde pequeña siempre supe que quería una familia, no porque no la tuviese, sino porque quería la mía propia. En mi familia nunca sentí el calor de los de cerca… Padre ausente, siempre «trabajando» y madre emocionalmente distante (para que os hagáis un perfil psicológico y una idea de las carencias efectivas)
Lo cual me hizo refugiarme en el amor romántico, soñando con encontrar ese alma gemela con quien construir mi propio proyecto de vida.
Desde pequeña pensando en qué nombre pondría a mis hijos, en cómo les educaría, qué tipo de valores les inculcaría, en hacerles sentir escuchados e importantes… En darles apoyo y comprensión… Siempre pensando en todo. En el embarazo, el parto, la crianza… Leyendo fotos, informándome todo lo posible (sin obsesionarme) acerca de la maternidad…
Viendo cómo todos a mí alrededor se casaban, amigas que tenían hijos… Y yo … Nada.
En el amor, resumidamente tuve que besar mil sapos, con sus correspondientes mil decepciones, probé todas las apps habidas y por haber para conocer gente… Cientos de hombres… Son exagerar… La autoestima por el suelo y las esperanzas casi agotadas…
Hasta que cuando y donde menos lo esperaba, apareció él.
Él me da lo que nadie jamás me ha dado, me trata como nadie, me cuida, me quiere, me escucha, me respeta… La conexión química y física…
Llevamos un año juntos, vivimos juntos y estamos muy bien y nos compenetramos genial en la convivencia, en gustos, en valores… Me da todo y más de lo que yo esperaba encontrar en un hombre, tanto que a veces con sus gestos me hace llorar.
Acostumbrada a no ser suficiente y al desprecio hasta de mi propia madre… Me sobrecoge el alma. A veces siento que no me lo merezco.
¿Y qué tiene que ver una cosa con la otra?
Él tiene 20 años más que yo. Ya tienes hijos de anteriores relaciones y NO quiere más. Y es un NO innegociable. Yo no me planteo ser madre soltera. Acepto y respeto todo los modelos familiares pero el que yo quiero para mí es un padre y una madre.
No sé si puedo tener hijos o no, nunca lo intenté.
Ahora mismo tampoco puedo plantearmelo porque económicamente no puedo permitirmelo…
Pero ¿qué hago? ¿Renuncio al amor más bonito de toda mi vida y el cual dudo que pueda encontrar con nadie más o renuncio a la probabilidad mínima de ser madre? ¿Renunciaré a mi único deseo desde que tengo uso de razón o a la única persona que me quiere y me sostiene en este mundo?
¿Son los hijos y la familia algo tan maravilloso como dicen o lo he idealizado desde pequeña por culpa de mis carencias?
Conozco matrimonios que decidieron no tener hijos y son muy felices pero…
¿Cómo puedo reprimir un deseo tan fuerte y resignarme a renunciar a ello cuando ha sido algo en lo que llevo pensando cada día de mi vida desde que puedo recordar?
¿Como le digo a mi corazón y a mi cuerpo que jamás habrá una vida dentro de él?
Gracias por leerme.
