Hola chicas, os leo desde hace un tiempo y quiero compartir mi historia. Decían que 2020 iba a ser un año duro por el COVID. Pues bien, el mío es este 2021.
En enero, lo dejé con mi pareja de 8 años. Nos íbamos a casar, pero es cierto que la relación no era muy sana. En líneas generales, había muchísima dependencia emocional por ambas partes (además de que él tiene depresión, yo también la tuve hace unos años y había mucho comentario destructivo y negativo con respecto a todo de por medio) que, sumadas con la baja autoestima, nos hizo caer en la rutina.
Además está el hándicap de que su familia (sobre todo su madre) es un poquito tóxica. Yo estaba ciega y bueno, cuando se tiene dependencia, no ves las cosas, pero desde que me operé del estómago y adelgacé, empecé a tener autoestima y a darme cuenta de que la relación no iba por buen camino. Desde enero, estoy yendo a un psicólogo y he crecido mucho a nivel personal. Mi ex, por desgracia, no acepta la ruptura y piensa que vamos a volver, por eso decidí alejarme y seguir mi camino.

En Junio, el que era mi mejor amigo de toda la vida y mi primer amor, se me declaró y empezamos una relación que ha ido creciendo poco a poco y que hemos formalizado en SEPTIEMBRE (Relación sana con muchísima confianza entre ambos). Él es un chico muy bueno, que quiere verme crecer, me apoya en todo y está ahí en las malas (y viceversa). Me hace feliz. Es cierto que he tenido algunos momentos en los que he echado de menos a mi ex pero sólo los buenos momentos que tuve.
Mi actual pareja lo sabe, lo entiende y dice que es normal, que ha sido una relación larga y que no es fácil. Poco a poco lo he ido superando, hasta ayer, que me dieron la noticia de que mi ex tiene un glioblastoma desde hace 6 años (ha aparecido ahora) y que le queda poco tiempo de vida. Estoy destrozada. Llevo llorando desde anoche y sintiendome un poco culpable (es una cosa que estoy trabajando). Y me sabe mal por mi pareja (que está al tanto) porque no siento nada por mi ex, pero con esto, no puedo evitar pensar en el pasado y en que me quiero despedir de él. No quiero que el progreso que he hecho de rehacer mi vida se vaya al garete. Gracias por leerme.