Llego a casa. Por la mañana pensé que salía bastante mona de casa, pero todos los reflejos de escaparates y espejos me hacen dudar. Y al final me miro, nuevamente decepcionada, porque no me gusta lo que veo, no me quiero, no me acepto. Y empieza nuevamente el ciclo autodestructivo. Conocer WLS me hizo ver que hay mujeres que no sólo aceptan su condición de gorda, sino que la abanderan con orgullo. Y os admiro, sois mi referencia para intentar cambiar mi mentalidad. Algo ha mejorado, pero al final siempre vuelve esa voz que me dice que no soy nada, y lo achaco a mi peso, lo que sé que no es cierto.
Me siento en un limbo en mi vida, y me pregunto cuándo podré dejar atrás todo este rencor hacia mí misma, y empezar a quererme.
¿El bodypositive no es para mí?
Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)