Pues you voy a dar la perspectiva de lo que les pasan a esos niños cuando crecen. Yo también tengo una academia de idiomas y el año pasado cogimos con una beca de prácticas a una chica licenciada en filología inglesa. De carácter muy maja, no quiero meterme con ella por eso. A la chica le gustaba mucho el deporte y cuando discutíamos horarios su mayor preocupación era que si no le alcanzaba para llegar al gimnasio, o que los sábados por la mañana eran para el surf. La chica había sido campeona de surf y de golf en la infancia. Muy bien por ella, ¿eh? Pero intelectualmente era como un descampado. Mucha filología inglesa pero su nivel era un A2 malo. Y cuando escribía en español dejaba flores como «porfabor» o «estubiera». En cierto momento un compañero le dijo que si quería ganarse la vida como profesora a lo mejor debería dejar un poco de lado el deporte y centrarse en aprender a hablar y escribir correctamente. Y va la chavala y le responde que a lo mejor ella no sabía esas pijadas (¿leer y escribir son pijadas?) pero que al menos no estaba gorda como él.
O sea que inútiles mentales gordófobos, es lo que hacen esas extraescolares.
Y, por cierto, la chavala tenía una carpeta de Vox, ahí lo dejo.