Desde que era pequeña, siempre he sido amante de los animales y he tenido la fortuna de
crecer y vivir siempre con su compañía. En mi casa, siempre han reinado los gatitos y los
perritos y, para mí, es una gran fortuna poder tener su cariño y su compañía.
Hace 3 años, mi adorado perrito nos dejó.
Fue un golpe muy duro, porque era el alma de nuestra casa, lo queríamos con todo nuestro
corazón, pero tenía 13 añitos, se puso malito y se nos fue de un día al otro. La situación fue
bastante triste porque, además, justo habían diagnosticado a mi madre de una enfermedad
bastante dura y estaba en el hospital, se nos juntó todo y sentimos que, la vida, nos lo arrebató
en el momento que más lo necesitábamos.
Mi padre, lo adoraba, era su compañero inseparable y fue un mazazo gordísimo para él y más
en ese momento en el que se apoyaba tanto en él para mitigar la angustia por la situación de
mi madre. Volver a entrar en casa después de su partida fue dolorosísimo porque sentíamos
que aún estaba allí, que podía salir por cualquier esquina y venir corriendo a saludarnos como
siempre hacía.
Ahora tenemos a nuestro dos preciosos gatitos que adoptamos en la protectora hace 12 añitos
y son dos bolitas peludas, traviesas y cariñosas que nos alegran la vida y nos hacen mucha
compañía, pero, no pasa un solo día en el que no recordemos a nuestro perrito y se nos haga
un nudo en la garganta por la añoranza y el desasosiego de no tenerlo con nosotros.
Hace poco, empezamos a hablar sobre la posibilidad de adoptar a otro perrito, ya que, en la
protectora, tristemente, hay un montón de perritos que necesitan una oportunidad, un hogar
que los acoja y les pueda dar una vida feliz, pero, dentro de mí, no estoy segura de sí estamos
preparados porque siento que el duelo todavía sigue latente.
Sé que ningún perrito va a substituir al nuestro, ni mucho menos, se trata de ver si estamos
preparados para acoger a un nuevo miembro en la familia. A mi me encantaría y, sobre todo,
por poder darle una segunda oportunidad a otro perrito de vivir con una familia que lo va a
querer y lo va a cuidar incondicionalmente, pero no sé si es pronto y si estamos preparados.
Así que aquí estoy, hecha un pequeño lío y quería compartir mi inquietud con vosotras por si
alguna ha tenido situaciones similares y me puede aconsejar.
Muchas gracias por leerme y por vuestros consejos
