Vengo a que os riáis de mi coleguitas. Porque es pa reírse las cosas como son.
El otro día quedé con un tío con el que llevo siglos de mamoneo. Nos conocemos de hace un montón pero la vida nos iba cruzando y siempre teníamos pareja alguna de los dos. Hasta que por fin nos pilló solteros y llevamos semanas cerdeando por whatsapp.
Al fin me invitó a su casa y me iba a quitar la maldita espina. Vamos, que moría de ganas por follármelo de una dichosa vez.
Me invitó a pizza (very romantic) y nos besamos. Yo estaba ya cachondérrima. No os imagináis la de veces que había soñado con ese momento y por fin estaba sucediendo.
Nos estábamos metiendo mano y mis tripas empezaron a hacer ruidos extraños. Entonces recordé la cantidad de queso que llevaba la pizza y las pruebas que me estaban haciendo para verificar si soy o no intolerante a la lactosa.
Le dije que me moría de sed y fui a la cocina a beber agua. En realidad necesitaba tirarme un pedillo y no quería hacerlo delante de él.
Me lo tiré con miedo, y SOCORRO. PEdo sorpresa. Lo que salió no fue solo aire.
Fui al baño y verifiqué que se había escapado un poquito de caca. No mucho, tampoco os creáis que me cagué encima, pero lo típico que te mancha las bragas.
Entré en pánico. Le dije que me acababa de bajar la regla y me encontraba mal, me faltó tiempo para huir.
Le escribí al día siguiente para pedirle disculpas y porque en el fondo sigo con las mismas ganas de follármelo. Gracias al cielo está receptivo y parece que volveremos a quedar, espero que esta vez sin peditos sorpresa.