Esto no es un follodrama como tal, pero me acordé hace poco de lo que fue la salida más épica que me he marcado en la vida y como parece que estemos faltas de risas aquí os lo traigo.
Contexto rápido: hacía tiempo que me había borrado tinder y cualquier aplicación parecida. Me abre en whatssap un chico de aquella época por error. Se disculpa, comenzamos hablar, chico muy majo, quedamos.
Hasta aquí todo guay. Quedamos para tomar una cerveza y la verdad es que el chaval tenía conversación y todo muy bien. El caso es que nos sentamos en un banco y nos empezamos a liar. Que si toqueteo, caricia… ese día yo estaba muy cansada por el curro y además que me empezaba a aburrir bastante. Así que me dije «de esta me libro rápido y sutil». En eso que apoyo su cabeza en su hombro, medio abrazándolo y le digo en tono cursi y meloso:
-Ais… ¿Quién lo diría, eh? Que ahora estemos los dos aquí juntitos…
Literalmente, el pavo se levantó y dijo: me tengo que ir que mañana trabajo.
-Ah bueno (cara triste pero en mi cabeza estaba sonando el himno de la victoria)
Lo acompañé el cacho a pie que teníamos en común -no he visto tío que andara tan rápido-, un beso tonto y rápido de despedida y hasta nunqui.
Gracias romanticismo :)