Hola, guapas!
Hace ya unas semanas escribí por ahí un post hablando de mi historia, de cómo pasé de vivir el sexo como algo negativo y de cómo mi actual pareja sexual empezó con mal pie, pero ha resultado ser una maravilla.
Posteriormente también he escrito en otros apartados del foro porque hemos tenido susto por culpa de la vacuna y la menstruación. Ya sabéis lo que está pasando con eso…
Bueno, me vais a permitir que me alargue un poco. Podría escribir una colaboración para WLS con esto, pero últimamente no me da la vida y hablar por aquí me resulta más rápido.
Quiero compartir con vosotras un poquito más de mi historia con este chico. Ya dije en su momento que me ha apoyado a tope con problemas psicológicos que he tenido. También, con el susto que he comentado, ha estado a mi lado. Llegó a venir a mi casa directo del curro porque yo estaba fatal por si estaba embarazada, sin comer ni nada el pobre, para hacer test de embarazo y estar conmigo para ver el resultado y decidir qué hacer. Por si no recordáis, es solamente mi compañero sexual. No es mi pareja. Me refiero, podría ser el típico que si te quedas embarazada, apañate y búscate la vida, pero no.

Bueno, pues ayer volvió a tener comportamiento de quitarse el sombrero (al menos desde mi perspectiva). A ver, tengo una discapacidad que me hace tener incontinencia urinaria. Normalmente lo tengo controlado. Uso pañal, eso sí, cosa que él ha normalizado desde el minuto cero.
Bueno, la cuestión es que ayer lo hicimos y justo estábamos hablando cuando noto, aún tumbada en la cama, que se me escapa un buen chorrazo de pis. Lo normal sería sentir apuro, que él reaccionase mal… Pues se lo digo y con absoluta tranquilidad, se levanta y me dice:
– Vale… Qué necesitas? Te paso el pañal?
Por fuera le dije «sí, porfi…», pero por dentro estaba diciendo «necesito hora en el juzgado para casarme contigo, corre!»
Cuando a lo largo de tu vida te han rechazado o se te ha instaurado el miedo a que te rechacen por cómo eres y lo que te pasa, el hecho de encontrarte con alguien que lo naturaliza todo da una enorme sensación de suerte y fortuna.
Hay otros aspectos en los cuales también se ha portado igual de bien. Por ejemplo, nunca juzga que vaya con pelos en las piernas. Sabe que físicamente llego hasta donde llego y aún así me desea igualmente y no me hace ningún comentario negativo. Podría perfectamente no acostarse conmigo porque no le gusta lo que ve. Pero llega el momento y viene derechito a mi casa.
Quizá algunas no veis lo bonito de la historia porque nunca os ha pasado que os rechacen, porque no formáis parte de colectivos normalmente juzgados por esto o por aquello… Pero espero que algunas de vosotras lo sepáis ver.
Me siento afortunada y quiero compartirlo con el mundo.