He escrito en el foro por un problema que he tenido. Pero no quería extenderme mucho Estoy harta del pretty privilege, lo he notado siempre, aunque no quiera admitirlo. No se trata de ser guapa o no, sino de cómo el mundo reacciona ante las personas que cumplen con ciertos cánones. Lo que más me cabrea es que, en muchos ámbitos, y el trabajo además, a las que cumplen con esos estándares se les abren puertas sin esfuerzo
En mis anteriores trabajos, uno de ellos como profesora de inglés, He trabajado duro, pero veo cómo otras tienen más oportunidades solo por cumplir con ciertos cánones
Y en las relaciones personales, ni te cuento. Soy interesante, tengo 2 carreras, hablo idiomas, he vivido en varios países y soy capaz de conectar y de tener una conversación pero como no encajo en lo que se espera, me cuesta atraer la atención. Mis amigas las más guapas, sin hacer nada, tienen cientos de oportunidades: citas, interacciones, y ni siquiera tienen que esforzarse. Sé que no solo es su aspecto, pero es innegable que la belleza influye y se nota. Sin eso no tendrían los privilegios que tienen.
Desde siempre he tenido la impresión de ser el segundo plato por no ser guapa. Es como si, al no cumplir con esos estándares de belleza, no tuviera la misma importancia. En muchas situaciones, ya sea en el trabajo o en relaciones personales, he sentido que las personas, en especial los hombres, Me ha dado la sensación de que, por no encajar en ese estereotipo, me relegan a un segundo plano, como si no mereciera la misma atención o las mismas oportunidades. Como si no tuvieran que esforzarse, que bastante hacían con estar conmigo
Lo peor de todo es que no hay mucho que podamos hacer al respecto. Aceptarlo es duro, pero es la realidad. La belleza tiene un peso, y aunque las relaciones genuinas no dependan de eso, vivir en un mundo superficial es un reto constante. Lo que más me cabrea es el poder que les da.