Hola. Soy una chica de 22 años que al fin ha conseguido firmar su primer contrato laboral «decente». No es mi primer trabajo, pero sí el primero a jornada completa y con contrato indefinido. Hasta el momento saltaba de un contrato parcial a otro, todos muy cortitos, cosa de meses o incluso días sueltos. Como imaginaréis, estoy feliz. No me lo podía creer el día que me llamaron de esta empresa para decirme que era la elegida y que me pasara para ver el contrato y demás. Lo firmé sin pensar y me marché a mi casa dando botes de alegría y deseando informar a mis padres de la nueva noticia.
Ellos también se alegraron mucho y, para celebrarlo, me los llevé a cenar fuera. Pues estábamos en los postres y acababa de volver del baño cuando se miraron el uno al otro y mi padre me dijo que, ahora que tenía un trabajo normal, debía empezar a aportar en casa. Lo cual me pareció normal, por supuesto. Desde que empecé a tener ingresos, siempre he destinado una parte a colaborar, como haciendo yo una compra semanal, pagando algún arreglo que hiciese falta y cosas así. Lo que pudiera en cada momento. Así que pensaba hacer lo mismo y en la medida de mis nuevas posibilidades. Pero lo que han hecho mis padres ha sido exigirme la mitad de mi suelto. Me han dicho que haga una transferencia mensual a la cuenta en la que tienen la hipoteca, los recibos de casa y las tarjetas con las que pagan la compra y eso. Y yo lo entiendo, pero no lo entiendo. Es decir, me parece excesivo. El dinero que debo aportar a la familia es el que gastaría en un alquiler si me independizara, y eso sin compartir piso. Cosa que me planteo, solo que más adelante, cuando supere el período de prueba cuando menos. En fin, que yo quiero mucho a mis padres, pero siento que están abusando un poco pidiéndome tanto dinero. Y no sé si es normal, si tampoco es para tanto o si tengo razón y se están pasando. ¿Cómo lo veis?
