Nuevamente cae la noche.
Tengo sed,hambre,pero sobretodo sed.
Sed de ti,de beberme cada poro de su piel,de perderme de manera insaciable entre tus piernas,y beberme todo,absolutamente todo de ti.
Allí esta ella,casi desnuda,entre sabanas blancas, unas sabanas que invitan a contratacar a la guerra de su piel, unas sabanas revoltosas, que ansiosas esperan contemplar entera su desnudez.
Es así, como te tomo por la espalda,y suspiro justo en su oído, quiero que sienta cuando me hace enloquecer,cuantas ganas tengo de su cuerpo, quiero que sepa que tengo sed.
La muerdo,la acarició, se eriza su piel.
La beso,mientras mis dedos buscan morbosos llegar a rozar su ser.
La muerdo,le sonrío, y la miró.
No solo íbamos a alcanzar el éxtasis en cada poro de nuestra piel,también me estaba follando a su alma,un espíritu libre,soñador.
Y mientras mi mano recorre entera su ser,su cuerpo obedece,se estremece de placer,su cuerpo de piel blanca,salteado de pecas,sus pechos duros,sus curvas peligrosas invitan a no parar…
Ella es éxtasis, es droga,es la metadona que noquea con fuerza mis sentidos…
Y nuevamente despierto, empapada,sintiendo que ella a estado en esa misma cama…pero como cada noche al despertar estoy sola,soñando con una mujer a la que una vez sonreí y que jamás he vuelto a ver,pero que no solo es dueña de mis sueños,también es la culpable de que cada noche empape mi ser.