Hola a tod@s, es la primera vez que escribo en el foro pero necesitaba desahogarme de un problema con el que llevo luchando ya hace un tiempo.
Para que os hagáis una idea, no soy gordibuena, pero aqui vengo yo con mi casi metro ochenta a escribiros. Os leo todos los días y me siento muy unida a todo lo que escribís muchas en esta página y finalmente me he decidido a pediros consejo.
Tengo 25 años y mi vida amorosa digamos que ha sido bastante breve, por no decir desastrosa. Para que os hagáis una idea, soy virgen. No tengo en mi mente la idea de «ohhh, voy a permanecer pura y casta», sino que tengo una mente más sucia y con más festival imaginario erótico-festivo que amigas que llevan años con pareja. Mi «problema» es que a mi las relaciones de una noche, sexo casual, etc, nunca me han llamado. Cuando conozco a una persona, pasa tiempo hasta decidir si me gusta o no. Me enamoro de las mentes, de la forma de ser y de pensar, y por mi experiencia puedo pasar de no parecerme atractiva una persona a conocerla, y al poco tiempo no poder quitarle los ojos de encima y fascinarme simplemente por escucharle hablar. Para mi, estar con alguien sin tener esto, es tener nada.
Os resumo ya que el número de personas de las que me he enamorado no pasa de 2, y que de la primera tardé años en olvidarme después de una relación que no duró ni la mitad de tiempo en lo que yo tardé en superarlo.
Pues bien, 1000 años después, tan feliz y contenta, voy yo y me enamoro de nuevo. De alguien que nunca me va a querer, y con quien nunca voy a poder estar. Empecé a trabajar hace unos años, y poco a poco me fui quedando enganchada de un compañero de trabajo que me saca casi 20 años (casado claro). He intentado por todos los medios superar esto, ya que para que os hagáis una idea, le tengo conmigo todos los días, trato con él todos los días, y basicamente, si, él ha coqueteado conmigo muchísimas veces. Pero de frases bonitas y atención pasa a días sin dirigirme la palabra. Muy hot&cold todo. Al principio esto me daba igual, pero ahora me duele mucho, porque soy incapaz de borrar de mi mente la idea que me he montado de él, el enamoramiento, como queráis llamarlo.
Me considero una persona suficientemente inteligente como para saber que esto no va a ir nunca a ningún sitio. Pero estoy muy desanimada, triste, como si me estuviese autosaboteándome a mi misma, siendo esto algo que yo no he elegido y encima después de tantos años de no sentir nada por nadie, toparme con esta situación en la que me siento como si me hubiesen roto el corazón, y muchas veces pienso «Qué patética eres» porque ni siquiera hemos tenido nada. Le tengo en mi cabeza 24 horas al día y ya no sé que hacer para llevarlo mejor. No puedo dejar el trabajo porque mi situación económica familiar es muy mala y de este trabajo depende mi independencia como persona (hasta que si algún milagro de Lourdes sucede, encuentre un trabajo mejor).
Perdón por la parrafada, no me callo ni escribiendo. Oh dios no, mañana es San Valentín. Brace yourselves.