Necesito compartir lo que me está pasando porque es algo un tanto extraño y lo estoy pasando bastante mal. Os voy a contar la historia desde el principio, intentando ser lo más breve posible.
Todo se remonta al año 2014, yo acababa de cumplir los 18 y había entrado en la universidad. Al poco tiempo conocí a una chica algo mayor que yo, pues ella tenía 21 años y estaba en penúltimo año pero tenía un par de asignaturas de primer curso pendientes. Nos hicimos muy amigas, pero poco a poco la amistad se convirtió en algo más. Yo soy bisexual, lo se desde que tenía 15 años pero nunca había tenido ninguna experiencia con una mujer más allá de 4 besos, y ella me descubrió un mundo.
Al haber conectado tanto, empecé a saber más de ella. No tenía una vida fácil, pues tenía TLP diagnosticado desde la adolescencia y 3 intentos de suicidio a sus espaldas cuando atravesaba los peores episodios de su enfermedad. Yo nunca tuve ningún miedo de eso, la entendí y la apoyé siempre. Finalmente, ella se graduó. No consiguió trabajo, la cosa pintaba mal y eso hizo que entrara en depresión. Yo siempre estuve ahí para ella pero en cierto momento me dijo que quería volver a su casa con su familia (era natural de otra ciudad). Yo evidentemente no quería, pero fue tal la manera en como me lo pidió, que parecía que me estaba suplicando entre lágrimas. Le dije que si así sería feliz, que adelante, que lo hiciera.
[caption id="attachment_955553" align="alignnone" width="3300"]
young beautiful girl posing in an abandoned building[/caption]
Seguimos en contacto bastante tiempo, aunque en el fondo ambas sabíamos que nuestros caminos se habían separado, pero no queríamos aceptarlo. Pasado el tiempo, supe que ella había conocido a alguien así que le deseé lo mejor y quedamos como amigas. Evidentemente nuestras conversaciones se fueron reduciendo cada vez más, era yo la que le escribía siempre, procurando no molestar, hasta que ya dejamos de hablar. Tiempo después se me ocurrió saludarla un dia por whatsapp, pero no obtuve respuesta.
Me supo bastante mal pero sentí que tenía que pasar página.
Mi sorpresa ha sido, que de casualidad me enteré el otro día que esta chica acabó mal. Se metió en drogas y acabó en prisión, donde se quitó la vida. He podido confirmar que es cierto. Me siento muy mal, todos aquellos sentimientos de amor por ella han vuelto, pues en el fondo siempre pensé que nos volveríamos a encontrar, pero ella ya no está. Quizás nos vemos en otra vida. No puedo evitar pensar que no hice lo suficiente, tendría que haberla buscado y haber movido tierra y aire. Yo ahora mismo tengo pareja, un hombre, y no soy capaz de contarle lo que me pasa. Me ve deprimida hace días y me invento excusas. No sé qué hacer, esto es muy duro, pues estoy enamorada de una persona fallecida… Y es amor de verdad.