No sé si hice bien o mal pero tenía que contarlo porque me está comiendo por dentro.
Hace unos meses encontré una cartera en un aparcamiento tirada al lado de un carrito. La abrí por inercia pensé que habría un DNI o algo para devolverla pero no había nada, solo billetes un montón, la conté en el coche y eran 2000 euros. Me quedé en shock. Me quedé mirando la cartera como si fuera una bomba y sin saber qué hacer.
Miré hacia los lados y no había nadie así que me subí al coche y me la llevé.
Yo estoy en un mal momento, debo dos meses de alquiler y mi hija necesita gafas nuevas carísimas que no puedo pagar. Y en ese momento pensé que esto no me pasa todos los días y que igual es una señal.
Pensé en llevarla a la policía pero también pensé en lo que tardarían y en si alguien la reclamaría, en que al final igual acabaría en un cajón y yo mientras pasándolo mal.
Y no había ni DNI, ni tarjetas, ni una foto, nada que dijera de quién era.
Y me la quedé.
La usé para pagar el alquiler, ponerme al día. Dormí tranquila la primera noche pero luego me empezó a dar vueltas la cabeza porque pensaba y si ese dinero era de alguien como yo, alguien que también lo necesitaba, alguien que lo tenía guardado para algo importante.
Me siento culpable pero también agradecida, y es una mezcla horrible porque no sé qué pesa más.
No me siento una ladrona pero tampoco una buena persona.
Y no sé si eso se puede explicar.
