No elegimos como nos sentimos, y ninguna emoción en si es mala. Todas nos aportan algo. La envidia por ejemplo, te hace saber lo que deseas.
Sí que está en tu mano como reaccionas y manejas una emoción. La envidia puede ser un motor fantástico para moverte e intentar conseguir lo que deseas, o un freno que te ancle en el rencor por no haberlo conseguido.
Yo no creo que lo tengas que hablar con tu hermana, pero si creo que tienes que hablarlo con alguien y lo ideal sería terapia. No es tan caro, infórmate , y sino puedes probar la opción de la SS, comentale a tu médico que sientes ansiedad por ciertas situaciones vitales y que te gustaría hablarlo con un psicólogo.