Buenas, chicas. Os cuento. Mi chico y yo empezamos a salir hace un año. Romance de novela. Desde el principio apostamos por la relación, nos fuimos a vivir juntos, y estamos pensando hacernos una casa. La convivencia es genial, nos cuidamos mucho, nos consentimos, apoyamos y tenemos muy buena comunicación. Cuando nos enfadamos por alguna chorrada, rápidamente aclaramos nuestros puntos de vista y tan contentos.
Aquí viene el problema: somos muy diferentes. Yo hablo hasta con las piedras, siempre estoy bromeando y me llevo bien con todo el mundo. Sigo teniendo contacto con gente del instituto, de la universidad y de anteriores puestos de trabajo. Él es más reservado e introvertido. No conmigo, conmigo es la persona más desternillante del planeta, pero le cuesta soltarse. Pues bien, esto, sumado a su inseguridad o incluso celos provocan una discusión cada par de meses.
La primera vino cuando yo me apunté a un gimnasio en el pueblo donde habíamos ido a vivir. Yo salía de una lesión e iba a entrenar todos los días por mi cuenta. De repente me empecé a rayar por el tema COVID y dejé de ir. A la semana y media el entrenador me escribió para preguntarme si todo ok, porque había pagado el mes completo y llevaba muchos días seguidos sin ir. Es un gimnasio que acaba de abrir, y a la hora a la que iba yo había muy poca gente, así que a mi me pareció normal, pero a mi chico no tanto. Se lo tomó como una tirada de caña y se enfadó y la tuvimos muy muy gorda. Al final pareció que entraba en razón, me pidió disculpas y me dijo que iba a trabajar en sus inseguridades. (Su anterior pareja le fue infiel, pero vaya, que eso no es culpa mía). Ahora él está en un viaje de trabajo y yo entreno en una escuela de lucha. Da la casualidad que en mi grupo de entrenamiento soy la única chica. Esta mañana el entrenador nos ha invitado a todos los del equipo a entrenar a otro gimnasio a una hora de donde nosotros entrenamos, y 3 personas nos hemos apuntado.

Como es lógico (a mi parecer) hemos quedado en un sitio para ir en un solo coche. Pues esto a mi pareja tampoco le parece razonable porque “es innecesario que me monte en un coche lleno de tíos”. Lo peor es que no me dice cómo se siente, simplemente le empiezo a notar distante, le insisto para que me cuente qué pasa, y obviamente cuando oigo las razones me cabreo yo y ya la tenemos. Esta última vez he sido incapaz de hacerle razonar.
Él hace ruta para ir al trabajo todos los días y antes en su ruta había alguna chica y es que a mi no se me ocurre pensar que no debería llevar a una chica en su coche. Por Dios, es que me parece desfasado. Al final hoy hemos estado hablando y hemos decidido ir a un psicólogo que nos ayude a lidiar con este tema, porque se me rompe el corazón de pensar que una relación tan perfecta vaya a acabar en la basura por este tema.
A mi me parecen pensamientos muy peliagudos que se pueden agravar con el tiempo, hasta el punto de hacerme dudar de la relación. Y se me parte el corazón porque hasta hoy no había dudado ni por un momento que me iba a hacer viejita a su lado. Él no lo ve tan importante ni lo ve un motivo para dejar la relación, a pesar de que cada vez que tenemos una discusión de estas lo pasamos fatal los dos. ¿Que opináis? ¿Creéis que es grave? ¿Tiene solución?