Mañana tengo cita con mi nuevo ligue y llevo dos días con una preocupación que no le puedo contar a nadie en mi vida real.
Con mi ex ya estaba resuelto porque llevábamos tiempo y había pasado suficientes veces como para que los dos lo hubiéramos procesado y hubiera dejado de ser un evento y se hubiera convertido en algo que simplemente formaba parte del paisaje sin mayor drama. Cuatro años dan para mucho y entre ellos dan para perder ciertos miedos aunque sea a la fuerza.
Pero mañana es alguien nuevo. Alguien que no me conoce todavía, que no sabe cómo soy ni cómo funciono ni nada de mí, y yo ya estoy gestionando los nervios normales de una primera vez con alguien que me gusta de verdad y encima tengo este tema extra que mi cuerpo ha decidido que es suyo y que no negocia con nadie.
Me pasa con cierta frecuencia y no tengo ningún control sobre cuándo ni con qué intensidad y eso en la intimidad con alguien de confianza es una cosa y en la intimidad con alguien nuevo es una cosa completamente distinta que no sé si estoy preparada para gestionar.
He buscado en internet si hay algo que se pueda hacer. He leído cosas sobre posiciones y sobre respiración y sobre relajar determinados músculos que en teoría ayuda pero que en la práctica cuando estás en el momento no te acuerdas de nada de lo que leíste tranquilamente en el sofá tres días antes.
Lo que más me agobia es la reacción. No sé cómo va a reaccionar porque no le conozco todavía y hay reacciones que aunque sean breves o aunque intenten disimularse se notan igual y una reacción mala en ese momento es de las que se quedan dentro mucho tiempo.
Mi amiga me dice que si le gusta de verdad no le va a importar. Puede que tenga razón. Pero mañana es mañana y ahora mismo eso no me consuela absolutamente nada.
