Lamento mucho esta situación tan desagradable que estás viviendo.
No te sientas mal por haber confiado en la palabra de tu pareja, de eso pecamos todas incluso la más resabidilla del lugar que te tacha de ingenua por «querer vivir gratis».
Lo primero de todo, desde la calma y el cariño (y no desde la rabia y la decepción) explícale a tu novio cómo te hace sentir la situación. Este nuevo cambio de condiciones te pilla con poco margen de maniobra. Tú te fuiste a vivir con tu pareja de mil amores y si creíste en su propuesta es porque quizá tú en su lugar le habrías propuesto lo mismo (No pagar nada).
Dile que necesitas meditar estas nuevas condiciones, vete un par de días a casa de una amiga y sopesas todos los pros y los contras. Si no quieres pasar por el aro pero no te quieres ir piensa en alguna propuesta alternativa como por ejemplo que esos 200 euros se metan en una hucha para cuando vayáis de vacaciones o que los uséis para ir haciendo mejoras en el piso. De esta forma repercute directamente en tu bienestar aunque sea un gasto que él no tiene y tú sí.
Si finalmente no quieres aceptar la situación, estás en tu derecho. Proponle buscar algo económico en otro sitio más acogedor.
Y respecto a su familia… Que alguien te cobre un precio simbólico por algo no significa que tengas que aceptar situaciones ilegales. Esos 200 euros suponen para ti un gasto, mientras que para su familia suponen una inversión. Encima es algo que se te ha impuesto. Si la madre quiere lucrarse con la vivienda que meta a otros inquilinos. Pero claro es muy cómodo tener a alguien de confianza, que te va a cuidar el piso, no va a dar problemas y tampoco va a exigirte que le hagas contrato. Quieren ingresar sin declarar, cobrar una ayuda fraudulentamente y que tú no rechistes ni te puedas desgravar solo porque te lo dejan a un precio simbólico. Que sepas que los acuerdos verbales tienen validez, si al final decides pagar alquiler pero no te hacen contrato haz tu transferencia todos los meses dejando claro el concepto. Mucha suerte linda!