Hola a tod@s!
No es la primera vez que entro al foro y siempre encuentro buenos puntos de vista, así que aquí va mi cuestión: Llevo viéndome con un chico de tinder ya unos cuantos meses, de manera habitual, y dado el perfil de quienes me suelo encontrar por ahí, estoy hasta sorprendida de lo bien que va esto. Es un tío genial, podemos hablar de cualquier tema y todo sale naturalmente, estoy comodísima con él y creo que él también conmigo.
El caso es que, cuando empezamos a hablar, él me contó que el sexo era algo importante cuando estaba con alguien, que era muy activo, que siempre le apetecía, blabla. OK. Me lo tomé como que sería una relación pasajera más para él, para darnos alegría mutua y ya, pero veo que seguimos quedando, y el chaval me está gustando mucho más de lo que pensaba, y aunque quedamos todas las semanas, ya no quedamos exclusivamente para echar un polvete. De hecho, de un tiempo a esta parte, surge poco, y cuando surge, no conseguimos terminar. Y como hace poco volvió a pasar, nueva inseguridad desbloqueada: no paro de darle vueltas a si es porque no le atraigo, si no le gusta lo que le hago, o si le gusto pero no para el sexo (las primeras veces funcionamos muy bien). Por lo demás, todo genial: hablamos todos los días, él sigue proponiéndome planes todas las semanas y cuando estamos juntos, casi parecemos una pareja (vamos de la mano, no paramos de darnos besos, etc.). Pero el runrún no para y me va a dar algo. De ahí mi dilema: ¿Debo preocuparme? Si sólo quisiera sexo, ya me habría dejado, ¿no? Pero si tan importante era para él al inicio, ¿Qué ha podido cambiar?
Sé que son cosas que quizá debería hablar con él, pero tengo un examen importante en breves y no me atrevo a plantear el tema porque no estoy mentalmente preparada para malas noticias. Por eso vengo a consultar con vosotr@s si es una duda razonable o si es mi mochilita de inseguridades atacando de nuevo.
Cualquier opinión será agradecida.
Un besote, lovers!!