Pues eso. Estoy harta de ver a padres excusando el comportamiento de sus hijos diciendo que «son niños». Cierto, son niños y muchas veces no entienden o no controlan lo que está bien o mal. Pero tú como adulto debes ponerle límites y hacerles entender que lo que han hecho no es correcto. Pongo un ejemplo: El otro día a la hija de un familiar se le metió en la cabeza que yo no podía hablar, y cada vez que decía algo empezaba a gritar o a interrumpirme de una forma muy fea. Cuando me molesté me dijeron que «¿Es que no ves que solo tiene 5 años?» Sí, claro que lo veo, pero… ¿A ti no se te ocurre decirle nada?
Otra vez hice un video muy chulo para el cumpleaños un familiar cercano, me costó mucho tiempo y trabajo. Cuando era la hora de proyectarlo, dos niños pequeños se pusieron en frente de la pantalla a gritar y jugar y sus padres no eran capaces de hacer nada, por lo que el vídeo no se pudo ver ni oír bien. Y para colmo, al acabar la fiesta esos niños me dieron un pelotazo en la cara intencionadamente. No les dije absolutamente nada, pero me aparté un par de minutos para calmarme y no chillarles. Pues bien, mi madre me dijo que eso de apartarme había estado muy feo y que el cabreo que pillé por lo del vídeo tampoco era normal, que si me parecía bonito enfadarme con unos niños de 6 años.
Y para colmo el otro día descubrí que mi sobrina me había roto todas mis Barbies de cuando era pequeña y a las que yo cuidaba muchísimo. Vale que yo ya no jugaba con ellas, pero eran importantes para mí (tampoco dije nada aunque me enfadé). Además, como ya tiene edad suficiente para jugar con juguetes más pequeños empezarán a dejarle jugar con mis juguetes de Polly Pocket de los 90, que son una preciosidad y hasta planeo ponerlos de decoración una vez nos mudemos a nuestra nueva casa. Pues bien, ya me han dicho que me vaya despidiendo de ellos, que cuando ella los descubra ya los he visto. Me enfadé muchísimo y le dije que no quería que jugase con ellos, que eran míos y que planeo llevármelos. Me dijeron que era una egoísta por no dejarle jugar con mis juguetes de cuando era pequeña y que de todas formas no puedo impedirlo (vivo en otra ciudad). Ese día acabé llorando, porque todo esto se podría haber evitado simplemente haciéndole entender que tiene que tratar las cosas de los demás con cuidado.
Y no, obviamente con límites no me refiero a gritar ni mucho menos pegarles (porque, al parecer, cuando sugiero la idea de poner límites eso automáticamente significa maltratarles). De verdad, se puede hablar y explicarles las cosas a los niños respetuosamente, e incluso castigarles (también con respeto) si es necesario. Pero yo no tengo por qué aguantar que no me dejen hablar o que me rompan las cosas porque tú no quieras ponerles límites a tus hijos.
