Estoy saliendo con un chico desde hace cinco meses, parece que me complementa en todo. Podría decir que él es yo, pero sin pelo. No sé si alguna vez habrán tenido esa sensación con alguien, pero es extraño y cómodo, al mismo tiempo. Siento que ya estoy bastante pillada por él y me ha confesado que tiene una enfermedad bastante jodida. Su anterior pareja de muchos años lo dejó desde que comenzó con todo esto, pues no era capaz de sobrellevarlo.
Ahora él es un manojito de inseguridades y está hiper protegido por su familia, la verdad es que su madre se entromete en todo. Esta dolencia comenzó con un fallo general en todos sus músculos, lo que le tuvo en silla de ruedas unos meses. Con constancia, esfuerzo y mucha rehabilitación, se mejoró bastante y ya puede hacer una vida casi normal. Actualmente, puede sufrir ataques en los que se desmaya y, según la intensidad, pasa más o menos tiempo inconsciente, lo que aumenta la peligrosidad de que el cerebro se quede sin oxígeno y hay que correr con él a urgencias.
La cosa pinta complicada y, además, acaban de detectarle unos coágulos en la cabeza. Él está adoptando un rol de medio víctima conmigo, siempre está a la defensiva cuando le digo algo pero, a la vez, es capaz de escuchar mi posición, exponer la de él y llegar a un acuerdo que nos satisfaga a los dos o pedir perdón si considera que se ha equivocado. Pero esto, cada vez, es más frecuente. Discutimos muy a menudo y me están surgiendo todo tipo de dudas, como por ejemplo, si al principio era extremadamente complaciente conmigo para ganarme y ahora es cuando está saliendo la persona que realmente es o si soy yo que me estoy acojonando con todo. Él sabe mi historia con mi anterior pareja y se ha enfadado a causa de las inseguridades que nombraba antes y yo siempre le he reforzado mis sentimientos hacia él, para que tenga claro que no tiene de qué preocuparse.
Ahora, él ha sacado a la palestra a su ex novia (la que lo dejó por la enfermedad), que está contratada para cuidar a domicilio a su abuela, por cierto, diciéndome que se tienen que reunir para no sé qué movidas del contrato nuevo y como vio que estaba tranquila, me lanzó un “pues esto es peor de lo que crees, porque no sé con qué intención viene, porque le preguntó a mi abuela si tenía posibilidades de volver conmigo y le dijo que sí”. Tío, cállate, no tengo ninguna necesidad de que me genere esta ansiedad e incertidumbre.
Estoy bastante desconcertada con su comportamiento de las últimas semanas y bien cierto es que, además de lo suyo, en su casa tiene una situación familiar complicada, pero también creo que no tengo la culpa y yo debería ser su remanso de paz, no el saco de boxeo. Estoy planteándome si todo esto vale la pena porque, desde que llegó a mi vida, cuando no es una cosa es otra (o su madre, o su hermano, su abuela, su salud, sus mosqueos…), siempre pasa algo y yo estaba muy tranquila sin complicarme la vida pero, por otro lado, teniendo en cuenta que cuando estamos bien, es todo genial, me dolería hacerle pasar de nuevo por una ruptura y que crea que me alejo de él por su enfermedad. No sé si estoy huyendo o cuidando de mi salud mental, ¿cómo se ve esto desde fuera?
