Hola, comunidad WLS. En esta era tecnológica, es ya de lo más fácil ligar pero siento que es dificilísimo encontrar a la persona correcta, al menos, en mi caso y ahora vengo con una duda que necesito resolver con su ayuda. Las dos últimas personas con las que he decidido llegar más allá, conociéndoles a través de las redes, han resultado una absoluta decepción. Uno resultó ser extremadamente celoso y posesivo y el otro, era el típico que evadía los problemas, no se comunicaba y tenía muy poquita experiencia con las mujeres, a pesar de tener ya 26 años. Encima, en ambos casos, las relaciones íntimas eran un churro. El primero era demasiado suave y el otro, precoz. Pasados un par de meses, conocí a otro chico a través de la misma aplicación y con éste, hubo un buen feeling desde el principio, pero dejando claro, entre nosotros, que sólo como amigos. De este palo hemos hecho mil cosas divertidísimas y estamos muy cómodos juntos, podemos hablar de todo y siento que puedo estar relajada y ser yo misma. Qué bueno es estar sin la presión de tener que gustarle a alguien.
El otro día fui a recogerle a su casa y no quise perder la oportunidad de saludar a su gato y, para mi sorpresa, su madre también salió al jardín a conocerme, sabiendo perfectamente quién era yo (como que él le habla de mí, pero bueno, me parece lo normal, hasta cierto punto). Ahora, él me ve, y me besa en la mejilla.
El saludo y despedida se están transformando y yo no sé lo que siento, no sé si me gusta o no y tengo que confesar que me da miedo tener relaciones con él y que me pase lo mismo que las dos veces anteriores y se fastidie el buen rollo que tenemos. Pero esto no es todo, ahora viene lo peor. Hace un par de días, yo estaba cansadísima de trabajar y él me propuso ir a ver pelis a mi casa y así fue, sólo vimos pelis, cada uno en su parte del sillón. Se me estaban ya cerrando los ojos y de la mejor forma posible, le dije que necesitaba irme a dormir y que, si quería, podía quedarse a dormir en la otra habitación pero declinó mi invitación y, en la puerta, cuando ya nos habíamos despedido y yo me estaba dando la vuelta para cerrar, me agarró la mano y ¡se me declaró! Fue bastante parco en palabras y, de hecho, fue algo bastante cutre, rozando el jeroglífico.
El caso es que se hizo un silencio súper incómodo y no sé por qué diablos le di un beso en la boca, no entendí mi reacción y encima, fue horrible, porque habíamos comido ajo y duró un microsegundo. No sentí nada, ni fue un momento mágico ni mariposas en el estómago. Llevamos ya una semana sin vernos, sólo hablamos por Whatsapp y fingimos demencia, como si todo eso no hubiera pasado. No sé cómo será la próxima vez, ¿estará esperando un beso de saludo? Yo necesito hablar esto y, al menos, disculparme por mi reacción, porque fue un ridículo impulso. No quiero perder la amistad, pero no quiero que él se haga unas falsas ilusiones. En realidad, tampoco descarto que tengamos algo, pero necesito ir muy despacio y conocerlo mucho pero, repito, no quiero que él crea cosas que no son y no sé muy bien cómo gestionar todo esto porque lo peor sería romper esto tan bonito que hemos forjado. Si me gustase, ¿ese beso tendría que haber sido especial? Gracias por leerme.