Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Tías de verdad yo ya no sé qué le pasa a la peña pero lo de anoche fue de otro planeta.
Quedé con un chico que bueno de entrada parecía el típico partidazo: mono, buena conversación, de estos que parece que tienen la vida super resuelta. Estábamos ahí a gusto con la segunda copa y llega el momento de intercambiar contactos fuera de la app donde nos conocimos.
Me dice: casi en vez de Ig prefiero que me des tu LinkedIn que es lo que uso más. Es que el Instagram al final son solo fotos de postureo y a mí me gusta saber con quién me junto, ver si tenemos una ambición parecida, la estabilidad que tienes… ya sabes
Me sentí como si en vez de una cita estuviera en la fase final de una entrevista para entrar en una consultora. ¿Pero qué linkedin ni qué niño muerto?
Le dije que si quería también le pasaba el contacto de mi anterior jefe para que le diera referencias mías y se echó a reír. Me dio rabia porque hasta entonces la cita había ido bien, y al final se lo di porque en el momento pues yo que se, no quería quedar mal. Pagué mi parte (por supuesto, no fuera a ser que mi solvencia económica no vibrara con la suya) y me piré. Hemos hablado un poco hoy, él parece interesado se ve que mi linkedin le ha gustado jajaajajaja
¿Esto es lo normal ahora en 2026? Me quedo muerta majas
