Hola! Os leo a menudo y hoy me animo a escribir. La relación con mi marido es complicada tras más de una década juntos y varios hijos. Desde el principio es él el válido y yo la que aprende y se adapta. Él es el protector y yo la que cuida. Ambos trabajamos, yo con reducción porque si no es imposible, y siempre usa el tema económico para zanjar las discusiones, a modo de “pues ponte tú a trabajar a tiempo completo y yo cojo reducción “ porque sabe que no lo haría ya que tengo más que demostrado que su prioridad es él, y los niños y la casa es un segundo plano, y al final siempre me lo como yo todo porque él siempre tiene una excusa. Incluso cuando he estado de baja por embarazo o por enfermedad, incluso con un pie escayolado, él siempre encuentra una excusa o la toma con los niños y los culpa de, básicamente, ser niños, y finalmente de que yo no los educo bien y a él no le dejó educarlos (“castigos ejemplares de los de antes”). Por ejemplo, yo con el COVID y casi 40 de fiebre y él estaba echando la siesta y yo atendiendo a los niños (son pequeños) y si me quejaba y se “ocupaba” él, lo único que hacía era gritarles y decirles que eran una mierda de hijos por “portarse mal” estando yo enferma, pero básicamente pagaba su frustración para que dejaran de molestarlo.
Así que por cosas como esta y otras en las que no voy a entrar, porque el post sería eterno, me ronda la separación por la cabeza, aún sabiendo que él respondería muy mal porque es de “o conmigo o contra mí”.

Y aquí es donde entra mi reflexión, porque a mí siempre me han atraído (y atraen) los hombres “complicados” de los libros y películas. Es decir, el “Dylan” de sensación de vivir. Ese tipo serio y Rudo, pero con un corazón noble “en el fondo”.
Y esos hombres son, básicamente, como mi marido. Tuve otras parejas que eran encantadoras, divertidas, simpáticas… pero lo tuve que dejar porque me faltaba algo, no me sentía atraída en el fondo. No había “mariposas”. Y en cambio con mi marido, al que la mayor parte del tiempo no soporto y al que guardo mucho rencor, cuando lo veo aparecer aún noto esa sensación de ilusión, de amor, incluso casi 20 años después.
Hace años, muchos años, se cruzó por mi vida el que era mi eterno amor durante muchos años, con el que nunca había funcionado porque nuestras vidas no coincidían, y aunque no pasó nada entre nosotros, tuve mis dudas pero decidí apostar por mí entonces noviazgo con mi actual marido. El caso es que a veces me pregunto cómo habría sido mi vida y la respuesta es “parecida” porque en el fondo él también es del mismo estilo: hombre serio y “misterioso”, macho alfa de su grupo social, bueno y “noble”, pero con sus historias y rollos, emocionalmente inmaduro. “Complicado”.
Y entonces me planteo qué es lo que me hace querer estar con hombres así. Qué es lo que me atrae de estos hombres muy atractivos pero rudos y emocionalmente inmaduros. Ha sido la sociedad y sus historias de amor de mierda en las que la mujer “salva” al héroe de la historia dedicando su vida a su cuidado? Son los libros, películas, series… que me han hecho fijarme en este tipo duro, macho alfa, héroe “dañado” emocionalmente que va a ser “curado” por el amor de una mujer? Que me va a cuidar y proteger? Qué va a ser él cabeza de familia y yo seré su “segunda”?
Os leo, no seáis muy duras conmigo, no pido consejos sobre mi relación sino sobre la reflexión acerca del estereotipo “macho alfa” y cómo nos puede marcar de esta forma.
Gracias!