Nunca pensé que diría esto, pero estoy apunto de mandar a mi hija de 15 años a vivir con su padre. Desde que nos separamos hace seis años yo me he encargado de ella siempre. Estábamos súper unidas y nos encantaba vivir juntas. Hemos viajado como hemos ido al cine juntas y hemos hecho muchísimas cosas que nos unían cada día.
Su padre se trasladó a vivir a Canadá, por lo que solo ha estado presente en su vida, a través de llamadas, videollamadas y dos viajes al año.
Todo iba genial hasta que mi hija cumplió 12 años y empezó a volverse insufrible. Elegía malas amistades en clase, empezó a escaparse escondidas del colegio e incluso la pillé fumando con 13 años.
Han sido unos años horrorosos y sencillamente ya no puedo más. Siento que ella gana y que cada vez me falta más al respeto.
Me siento frustrada como madre y dolida porque me he desvivido por ella y la he antepuesto a todas mis prioridades. Probablemente he sido muy floja con ella, por lo que ahora se ha vuelto una persona manipuladora y tirana.
Lo he comentado con su padre y me dice que me falta mano dura y establecer el rol de madre como autoridad, pero ya no me veo capaz a estas alturas, por lo que me estoy planteando mandar a la niña a Canadá con su padre, para que él se encargue de enderezarla, y para alejar la de su entorno dañino que tiene aquí.
Como madre esta decisión me está matando, pero creo que será la única manera de cambiar esta situación y de que no eche a perder su futuro.
Si veis alguna otra posibilidad que evite que me tenga que alejar de ella, os leo atentamente.
