Primero que todo muchísimo ánimo. Las rupturas nunca son fáciles. Yo me divorcie en enero después de casi 12 años de relación y aunque fui yo la que tomó la decisión, fácil no es por ninguna parte.
Lo segundo, no te martirices pensando que si tenías haberte dado cuenta o cosas así. A veces las cosas tiene que ser así y no sirve de nada buscar motivos o culpables.
Dicho esto creo que nadie necesita a alguien a su lado que tenga dudas de si le quiere o no. Así que tu intenta hacer tu vida sin pensar si cambiará de opinión o no. Tomate este tiempo para valorar si es eso lo que quieres en tu vida. Poco a poco verás las cosas de otra manera