Un día eres joven y al día siguiente no te reconoces en el espejo.
Os cuento un poquito sobre mi.
Siempre he sido una chica mona. Guapa de cara, delgadita pero con curvas. Mido 1.58.
Nunca he sido un pivonazo, de estas mujeres que quitan el hipo. No. Más bien una belleza natural. Nunca me ha hecho falta maquillaje, ni teñirme…
Melena natural ondulada , piel morena….
Bueno el caso es que siempre he sabido que era una chica mona, pero he estado media vida metida en una relación (desde los 15 hasta los 29) y no era muy consciente de mi poder de seducción jaja
Cuando lo dejé con mi ex que era un chico gordito, se me acercaba cada maromo de escándalo y ahí fue cuando dije, coño, a ver si va a ser que estoy buena….
Con 31 aparentaba 25, o 26.
Tengo los rasgos aniñados.
Y ves, que tu entorno va cumpliendo años, canas , arrugas y tu te mantienes como una chiquilla.
Hasta los 32, que conocí a un chico que me volvió medio loca. Me dio muy mala vida.
Engordé un montón (más de 23kg) que en mi 1.58 de altura es una pasada.
Mis amigas me decían que me veian desmejorada.
Y desde entonces no levanto cabeza.
Ahora tengo 37.
Estoy en otra relación , he sido mamá.
Y la verdad que veo fotos de hace 5 años y parece que hayan pasado 15.
Sin embargo otras amigas que no estaban «tan bien» en sus años mozos, ahora se conservan estupendas.
No consigo adelgazar ni 100gr.
Y creo que es algo que piensa también la gente que me conoce.
Veo fotos con mis amigas de hace 4 o 5 años y ellas están prácticamente igual, soy yo la que parece que vengo de una guerra.
La gente es cruel cuando siempre has sido una niña mona y de repente te conviertes en una mortal más.