Cuidado con los pensamientos intrusivos. No te sientas culpable, el embarazo es una época de transición y de incertidumbre, y da mucho, muchísimo miedo. Te asaltan muchísimas dudas y te hacen sentir muy vulnerable e insegura. No eres un bicho raro ni te pasa nada malo.
Una de las cosas que hay que desmitificar de la maternidad es que te enamoras automáticamente y destilas flores y amor por los poros. Piénsalo detenidamente: no te puedes enamorar de alguien que no conoces. ¡Por supuesto que te gusta tu vida sin hijos! ¡Y claro que abruma la responsabilidad y crees que te viene grande! No estás loca, eres humana.
Yo también pasé por eso en mi primer embarazo. Quería tener hijos con todo mi ser, pero embarazo fue muy duro y sufrí mucho (vomité y tuve náuseas hasta el último día), tuve mucho miedo y dudas, y no pude conectar con ella dentro de mi barriga… Ya una vez que nació la bebé, sentía un fuerte instinto de protección, pero el amor de madre propiamente dicho surgió un tiempo después, cuando realmente te enamoras del bebé y me encantaba verla dormir, hacerle carantoñas, olerla… Tanto que a pesar de lo mal que lo pasé , decidimos tener otro. Y ésta vez, aunque también fue un embarazo fue malo, no lo fue tanto y sí pude conectarme con el bebé psicológicamente. Trabajé más en centrarme en el bebé y menos en mi malestar y mis miedos (con el segundo también dudas, sobre todo en si serás capaz de quererle como al primero o si te podrás hacer cargo de los dos a la vez). Así que la sensación el día del parto fue completamente distinta, el enamoramiento llegó más rápido porque yo ya no tenía dudas.
Si quieres tomar un consejo, no te cierres a lo que estás viviendo, sino céntrate en el proceso con lo bueno y lo malo, háblale a tu bebé, mécele, acaríciale y dedica un tiempo diario a tu barriga y a integrar en tu mente que aunque no lo veas, está ahí, y que dentro de poco podrás verle la carita. Que lo que sientes es totalmente lógico, pero que lo harás bien (llevamos criando bebés desde el principio de los tiempos, no puede ser tan difícil, jaja). Y que las dudas seguirán existiendo porque un cambio tan grande también es lógico que te entren (a mí me siguen surgiendo a cada nueva etapa que atraviesan ellos.)
Un abrazo muy fuerte❤️❤️